jueves, 31 de mayo de 2012

Capítulo 39

Mark y Caesar se sientan en los sillones, y Caesar pide silencio. Poco a poco, la multitud se va calmando. Ya debe haber pasado un minuto. Rechino los dientes por su mala suerte pero Caesar enseguida empieza la entrevista. Se aclara la garganta y empieza a hablar con su potente y profunda voz:
- Bueno, Mark.  Voy a preguntar lo que todo Panem está deseando que haga: ¿qué diablos hiciste en tu prueba con los Vigilantes para conseguir un nueve?- Mark ladea la cabeza un par de veces y esboza una media sonrisa arrogante que no puedo evitar sonreír. Es un gran actor.
- Bueno, se supone que está prohibido hablar de eso, ¿cierto?. Bueno, os diré una cosa. Yo entrenaba con mi amigo por si este momento  llegaba algún día. Y ha llegado. Sólo he puesto en práctica lo que ya sabía.- El público empieza a chillar pidiendo detalles, y cuando me he querido dar cuenta el zumbido ya suena y Mark baja las escaleras mirando al suelo con esa media sonrisa aún en la cara. Si hubiera sido algo más mayor, tendría a una fila de patrocinadoras a su espalda.
Suena el himno una vez más y todos debemos levantarnos. Le dirijo  una mirada de reojo a Mark y  Cissy y les guiño un ojo, señal de que todo ha ido bien.
Cenamos todos juntos y felicito a Sky y a Artemisa por sus trajes. Comemos lentamente un estofado de arroz salvaje y ciruelas pasas que está deliciosos y de postre algo llamado gelatina, que es muy gracioso. Se bambolea y baila, y todos menos Effie, Sky y Artemisa nos quedamos mirándola como bobos y riéndonos.
Vemos las repeticiones de las entrevistas y mis chicos tienen las personalidades exactas que pensé para ellos.
Les felicitamos a ambos y se van a dormir por recomendación nuestra. Mañana deben estar en perfecto estado.
Stela y yo nos quedamos un rato charlando. Acepto un vaso de whisky, aunque me digo que solo será uno.
Al final estoy tan borracho que Stela me da ese horrible mejunje y me arropa en  mi  cama. Sueño con mis juegos y con  Sarah muriendo. Pero esta vez es asesinada por Maysilee, que la acuchilla con una expresión maquiavélica en el rostro. Veo como el cuchillo se hunde una y otra vez en su carne. La sangre me salpica  la cara y soy incapaz de moverme.
Me levanto gritando y me digo que ha sido solo un sueño. me vuelvo a dormir y esta vez consigo no soñar.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Capítulo 38


Caesar Flickerman presenta a Cissy.
-¡Cissy Starlen, del distrito 12!- grita alzando su mano. El rugido del público es ensordecedor. Stela y o también le animaos, y ella busca mi cara . Cuando me encuentra yo levanto el pulgar y ella esboza una media sonrisa. Se sienta con Caesar y la entrevista sigue su curso.
- Bueno, Cissy- comienza él-, ¿cómo te sentiste al oír tu nombre en la cosecha?
- La verdad, no pasé miedo. Toda mi vida he tenido que coger teselas, sabía que este momento llegaría antes o después. No estoy asustada. Lo he aceptado.
-  Bueno, bueno- dice Caesar elevando las cejas de sorpresa-. Una respuesta muy sincera. Hay que tener mucho valor para actuar así-afirma sonriendo-. Además, creo entender que estás en el grupo de los tributos de los distritos 1, 2 y 4, ¿cierto?
- Sí- confirma ella-. Yo tenía pensado unirme a ellos, así que cuando me lo ofrecieron acepté si pensarlo dos veces.
La entrevista sigue hasta que el zumbido suena. Como sospechaba, le ha preguntado por la puntuación, pero ella se ha limitado a sonreír con suficiencia y sacudir la cabeza.
- Y por último, pero no por ello menos importante, ¡Mark Wesh, del distrito 12!- exclama dándole unas palmaditas al pequeño Mark. Lleva una camisa  del mismo azul que el vestido de Cissy y unos pantalones blancos.
- Está muy guapo- dice Stela respondiendo a mi mirada interrogativa. Asiento, satisfecho y vuelvo a doblar el folleto que nos han dado. Ya está para el arrastre.
Pienso en como ha cambiado mi vida desde que gané los Juegos. Ese simple gesto que he hecho sin pensar, arrugar el panfleto, jamás se me habría pasado por la cabeza hacerlo en casa. Habría guardado el papel para anotar algo o para envolver carne, en un caso extremo de pobreza. Stela me da otro codazo( me está saliendo un moratón) y yo vuelvo a la Tierra y escucho a Caesar. Le está preguntando a Mark acera de su puntuación.
-''Juega bien tus bazas, Mark-pienso-. Puede salvarte la vida.''

martes, 29 de mayo de 2012

Cap 37


Siento el retraso, pero mi  madre ayer me arrancó el ordenador de las manos. Literalmente. Si hay alguna queja, a ella xD




El día de las entrevistas los muchachos pasan cuatro horas con Effie, y cuatro  horas con Stela y conmigo. En primer lugar llega Cissy.
Pensamos múltiples personalidades para ella. Sexy no puede ser, puesto que es demasiado joven. Alegre tampoco, es demasiado huraña.
Al final decidimos que será escurridiza y letal: como una serpiente. Será huraña y no mostrará compasión.  También hablamos de su estrategia en Los Juegos, que se basará en conseguir armas con los profesionales y comida, y  luego huir. Practicamos un poco su comportamiento, y al final se va con Effie a practicar.
Ahora aparece Mark, está de un humor malo. Le decimos que se invente una historia: él, desde pequeño, entrenaba con su amigo para Los Juegos. Pensaba presentarse voluntario los 18, pero salió elegido mucho antes. Y en cuanto a la puntuación, no decir nada. En cuanto a la estrategia de Los Juegos, aliarse con Luba, y si ambos siguen vivos cuando queden cinco personas, huir y/o matarla.
Ambos se van con Sky y Artemisa para ponerse sus trajes e ir a donde se hacen las entrevistas con Caesar Flickerman.
Stela, Effie y yo vamos a las gradas desde donde veremos las entrevistas. Nos dan un panfleto con los nombres de los tributos y  el orden en el que saldrán.
Primero sale el chico del distrito uno, Alex Cártim. Está yendo de chico malo, y tiene loquitas a las mujeres del Capitolio. A mi lado tengo a una señora que no para de gritar su nombre, hasta que yo le llamo la atención. Me mira con cara de odio, pero al fin se calla.
Luba va de chica amable. Y consigue derretirme el corazón hasta a mí. Me preocupa que Mark haya cogida muchas confianzas con ella, porque luego le costará matarla. Estoy pensando en estas cosas cuando Stela me da un codazo.
-Mira, ahí sale nuestra Cissy- exclama sonriendo. El público  la recibe  con un aplauso atronador. Lleva un vestido azul turquesa algo escotado y unas sandalias del mismo color. Como no entiendo mucho de moda, le pregunto a Stela si el vestido está bien.- Viniendo del distrito 12, es un milagro  de todos los ángeles- responde. Supongo que eso significará que es bonito, así que sonrío satisfecho y me preparo para ver y oír la entrevista.

domingo, 27 de mayo de 2012

Cap 36

Siento que sea tan corto, pero es muy tarde y encima domingo. Buenas noches tributos :)



El entrenamiento de mis muchachos pasa rápido. Cissy ya es de los profesionales, y he hablado con Mags y Brutus y están encantados de tenerla en su grupo. Mark y Luba han hecho muy buenas migas, y al parecer a mi tributo se le da muy bien lanzar cuchillos. Cissy es un hacha con las lanzas. Stela está muy contenta, porque dic que estoy haciendo un gran trabajo como mentor.
Ya he empezado a cerra algún trato con patrocinadores  que quieren patrocinar a Cissy, pero a Mark no le he conseguido ninguno. Esperemos que consiga una buena puntuación y que al menos consigo un patrocinador.


Cuando hacen la prueba con los Vigilantes les acribillo a preguntas. Cissy me dice que le salió muy bien, que todas sus lanzas dieron en el corazón. A Mark tampoco le ha ido tan mal. Lanzó unos cuantos cuchillos e hizo un fuego con dos piedras en  menos de veinte segundos. Les felicitamos a ambos y les mandamos a la ducha. Cenamos y nos preparamos para ver las puntuaciones. Los profesionales tienen puntuaciones de ocho a diez, excepto el chico del distrito 2, que obtiene un seis. Luba tiene un cinco. Cissy... un ocho. La felicitamos y le damos palmaditas en el hombro. Mark obtiene un nueve.
Todos le miramos con incredulidad.
-Vale, puede que  hiciera algo más que lanzar cuchillos- admite tras una sesión de preguntas-. Tenía muchas ganas de probar con las espadas, así que cogí una... y decapité docenas de maniquíes- recuerda con una sonrisa.
Le felicito otra vez y se van a dormir. Stela levanta la mano para que choque y yo lo hago riéndome.
- ¿Sabes?- me dice-. Creo que este año el distrito 12 tendrá otro ganador.

Cap 35


Stela me zarandea y me levanto parpadeando. Me froto los ojos y la miro con cara inquisitiva.
-A cenar- es lo único que me dice.
Me levanto perezosamente y me estiro como un gato. Me pongo algo de ropa y voy a cenar con los demás. Saludo a Effie, a Stela, a Mark, a Cissy, a Sky, y a Artemisa. Me siento en la cabecera y un avox me sirve la comida. Mientras, hablamos de la estrategia de Mark. A él no le importa que Cissy la oiga, a pesar de lo que le digo de que sería mejor que no, al igual que sería mejor que él no supiese su estrategia. Le quita importancia agitando la mano y pensamos en una ‘’estrategia’’. Al final decidimos que no irá al baño de sangre de la Cornucopia, sino que se irá pitando de allí y buscará agua. Mi estrategia principal en mis juegos.
También decidimos que Cissy y él se entrenarán por separado, puesto que ella intentará aliarse con los profesionales. Dado que no sabe hacer nada, pasará un poco por cada puesto, centrándose en cómo sobrevivir y buscar comida, hacer refugios y un buen fuego.
Después de cenar, vamos a una salita a ver las repeticiones de los desfiles. Mis tributos están horteras hasta decir basta. El presidente da el discurso, suena el himno, y apago la televisión con un prolongado suspiro.
-Bueno, chicos. Id a dormir. Mañana será un día duro, tenéis que estar bien descansados- apremia Stela.
Los muchachos se van a dormir, y  Mark coge unos cuantos bombones que hay en un pequeño bol. Stela me ofrece un vaso de whisky con una sonrisa pero yo lo rechazo de lleno. Quiero que esos chicos sobrevivan, y he de estar completamente sobrio y alerta, 24 horas al día, aunque si acepto un té bien cargado. Hablamos un poco más los cinco adultos y al final todos se acaban yendo a dormir. Yo también.

Hoy es el primer día de entrenamiento, y insisto en que coman mucho para tener fuerzas. Les acompaño hasta la puerta, y cuando han entrado, no puedo hacer nada más que esperar y rezar para que los profesionales como mínimo se fijen en Cissy.
Stela intenta aliviar mi impaciencia presentándome a otros mentores. Hay uno, Brutus, al que le falta una mano, que es muy amable conmigo. Es de un distrito profesional. También me presentan a una mujer algo mayor ya que se llama Mags, y que es muy afable también. El tiempo, contra todo pronóstico, pasa volando, y cuando quiero darme cuenta ya es la hora en la que Mark y Cissy acaban el entrenamiento. Voy corriendo a preguntarles qué tal, pero están agotados y se van a darse una ducha, cerrándome con la puerta en las narices. Ambos. Al final no son tan diferentes como creía.
Cenamos y les pregunto qué tal. Cissy ha hablado con los profesionales, y ha estado entrenando con ellos. Mark también ha hecho aliados: ha hecho migas con la chica del distrito 10,  Luba. Cenamos y les doy la enhorabuena por lo que han conseguido, y Stela hace lo mismo. Se marchan a dormir, y Stela y yo intercambiamos un mirada triunfante. Tal vez, con buenos patrocinadores, uno de nuestros tributos, si es suficientemente listo, tiene una posibilidad de ganar los Juegos del Hambre.
Me voy a mi habitación y me tumbo en la cama con un calentito pijama , pero soy incapaz de dormir. Los recuerdos acuden a mí. El hacha atravesando la cara d la chica del uno, Marlen y Sheila muriendo, como vi en las repeticiones de los Juegos, pero sobretodo, Sarah muriendo a manos de una bandada de flamencos. Al final, el sueño acude a mí, pero está parasitado por miles y horribles pesadillas.

viernes, 25 de mayo de 2012

No es que sea una vaga, es que estoy matá

Bueno, en primer lugar, siento no haber escrito capítulo ayer. Estoy preparándole una buena a Haymitch y a Stela, aún quedan unos cuantos cabos sueltos por unir y me está costando escribir.
En segundo lugar, hoy tampoco haré capítulo. Hoy he ido de excursión a una ciudad romana, y bla bla bla, y de verdad, estoy ''matá''.
En compensación, os diré que mañana haré el capítulo extra-largo.
Disculpen las molestias que esto les  haya podido causar.
Buenas noches,
Shoppo

miércoles, 23 de mayo de 2012

Capítulo 34

Disfrutadlo :P



Me levanto para verlos mejor y observo que están normalitos tirando a ridículos. Siendo del distrito 12, es toda una hazaña. Llevan un traje arrugado y negro,  desde aquí, parecen una roca de carbón. Me siento exhalando un suspiro y Stela se ríe.
- Te acabas acostumbrando-comenta-. El día que el distrito 12 lleve unos trajes que puedan superar a los de los profesionales, me arranco las cejas pelo a pelo-afirma con voz seria. No me pregunto si lo llegaría a hacer o no: ese día jamás llegará.
El desfile acaba y los comentarista se están cebando demasiado con mis pobres tributos. Tendré que decirle dos palabras a ese tal Claudius Templesmith. El presidente Snow da su aburrido discurso, no sin antes sonar el himno, y cuando lo acaba, vuelve a sonar. Dichoso himno.
Stela y yo bajamos hasta donde los caballos han parado y los tributos van bajando de sus carrozas.
-¿ Qué os ha parecido?- pregunta Cissy.
-Eeeer, bueno, ha habido años peores. Yo tuve que ir con un mono de minero horrible-les cuento intentando animarles.
- Sí, lo recuerdo- exclama Mark tronchándose de risa-. Estabas ridículo. Tú y tu compañero, cómo era, ¿Marlen?- Hablar de Marlen hace que el buen humor se me esfume enseguida. Puedo admitir que se rían de mí, pero no de él. Era una buena persona.
Stela ve que voy a replicar, pero me corta:
- Bueno, chicos, será mejor que os limpiéis la mugre de la cara, que parecéis unos deshollinadores.
Los chicos asienten y se van hacia el ascensor. Stela y yo les acompañamos por detrás, con Sky y Artemisa pisándonos los talones. De verdad, tienen todo un año para pensar en los trajes de los tributos. Seguro que sin darse cuenta llegó el día de la cosecha y no tenían nada preparado. Suspiro y pulso el botón 12 del ascensor.
Le enseño la habitación a Mark y suelta un silbido de admiración. Se abalanza sobre la cama y empieza a saltar. Le advierto de que la cena es a las 9 y que tendrá que estar listo en el comedor a esa hora. Me da la razón como a los tontos y me echa de la habitación. Cierro los ojos y no puedo evitar sonreír ante su actitud. Me encamino hacia mi habitación y me doy una ducha rápida. Con el albornoz puesto, me tiro sobre la cama y me quedo dormido.

martes, 22 de mayo de 2012

Cap 33


Un chorro de agua helada cae sobre mi  cara. Abro  los ojos, furioso y  miro al causante de esta desagradable sorpresa. Veo a Mark que me mira con cara de culpa.
-Stela me ha obligado- dice como para disculparse. Bufo una serie de improperios y me levanto. Veo que Mark intenta aguantarse la risa y descubro que estoy en ropa interior. Me meto en el baño y cierro de un portazo, maldiciendo. Me doy una ducha y me pongo  un traje elegante, porque hoy tendré que empezar a cerrar tratos con los patrocinadores. Me ajusto la corbata y voy a desayunar. Allí están Stela, Effie, Cissy y Mark, que apenas puede aguantarse la risa cuando me mira a los ojos.
Hago como que no lo noto y me siento. Extiendo una servilleta sobre mis rodillas y empiezo a comer. La verdad es que me encuentro relativamente bien, los mejunges de Stela funcionan. Me tomo un tazón de chocolate caliente con un plato de mis preciadas tortitas y como tranquilamente.
-Chicos, como les digo a todos los tributos a mi cargo, no debéis oponeros a los estilistas. Hagan lo que hagan- advierte Stela-. ¿Ha quedado claro?- añade. Cissy y Mark asienten con  brío.- Bien- sonríe y sigue untando su tostada de mantequilla. Creo que les ha intimidado un poco, pero me digo que un poco de disciplina no les vendrá nada mal.
Les decimos que a las cuatro en punto llegaremos al Capitolio, que se pongan algo aceptable porque las cámaras lo grabarán todo, y que pueden hacer lo que les plazca. Les ofrecemos pensar una estrategia para los juegos, Mark prefiere echarse una siesta pero Cissy parece decidida a ganar.
Cuando llegamos al Capitolio tenemos decidido que si a Cissy le ofrecen unirse a los profesionales, que lo hará. Cuando haya reunido algo de comida y al menos un cuchillo huirá.  Salimos del tren y ahí están las cámaras. Vanos a una agradable salita donde Stela me presenta a antiguos ganadores y ahora mentores de los juegos. Hablamos durante un par de horas y vamos hasta las gradas donde veremos el desfile de tributos.
Pasan los tributos del uno, del dos, del cuatro, del seis, del nueve, del once y finalmente, aparecen Mark y Cissy. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Cap 32

Siento el retraso, pero tengo un importante examen del que no entiendo ni media frase.




Effie Trinket se acerca a la urna de las mujeres.
- ¡Las damas primero!- exclama mientras saca un papeleta. Se aclara la garganta y lee- ¡Cissy Starlen! – una chica de 14 años sube con paso decidido hasta donde está Effie. La he visto varias veces por el distrito.  Es bastante fuerte, y atractiva, con buenos patrocinadores y con un poco de ayuda, si es suficientemente lista, podría ganar. Agudizo el oído para escuchar el tributo masculino de este año.- ¡Mark Wesh!- El pequeño Mark sube al escenario con actitud temblorosa. Tan solo tiene 12 años,  y me va a costar trabajar con él. Le he visto muchas veces por el distrito: es un muchacho soñador incapaz de hacer daño a una mosca. Las probabilidades de que muera en unas semanas es inmensa.
 Los dos tributos se dan la mano y el alcalde lee el Tratado de la Traición.
-          Bueno,  parece que los tributos de este año van a dar juego, ¿eh?- me dice Stela dándome una palmadita en el hombro. 
Vamos al tren de tributos y les decimos a Cissy y a Mark que la cena estará lista a las 8, y que lleguen puntuales. Cissy se marcha con su habitual orgullo y  Mark se aleja con lágrimas rodando por sus mejillas. Effie se presenta y pasamos una ‘agradable’ velada bebiendo un poco de té (Stela se bebe un vaso de whisky, pero yo trato de evitar el alcohol) y conociéndonos. Cuando nuestros tributos llegan para cenar ya tengo una idea formada de lo hipócrita e irritante que es esta mujer.
Cenamos pato relleno de foie con patatas asadas, guisantes y zanahorias. Cissy come como un búfalo, Mark mordisquea un muslo de pato sin mucha convicción. Vemos la repetición de las cosechas en un cómodo sofá y les digo que se queden con las caras de los tributos más fieros. Yo me quedo con todas las caras que puedo: otro chaval de doce años en el uno, uno que se presenta voluntario  en el 4, una verdadera mole de músculos en el 7, nuestra Cissy en el 12. Comparado con el personal que suele haber en nuestro distrito, Cissy está bien alimentada y en condiciones de ganar los juegos. De Mark no puedo decir lo mismo.
Los niños nos desean buenas noches y se van a dormir. Effie también se va, y Stela y yo planeamos una estrategia para nuestros tributos. Me permito tomarme un poco de licor, pero  cuando empiezo a soltar incoherencias Stela me manda a dormir. Me da ese asqueroso jarabe y manda a un avox a prepararme más para mañana. Me quedo dormido y sueño con mis juegos: Sarah muriendo por los flamencos, El hacha atravesando la cara de la del 1, el sonido de los huesos al crujir cuando en mi lucha contra los profesionales le retorcí la mano al chico del distrito 2. Con estas desagradables pesadillas paso la noche en un sueño intranquilo. Llegado un momento oigo al avox dejándome el jarabe y una botella de agua. Me bebo  de un trago la botella y me  vuelvo a quedar inconsciente.

sábado, 19 de mayo de 2012

Cap 31

El cap 31, bastante corto, y no sucede nada demasiado interesante, pero bueno :P




Me levanto de la cama muy lentamente porque me duele la cabeza a horrores. Tengo muchísima sed, y veo que Stela me ha dejado una botella de agua en la mesilla. Se lo agradezco mentalmente mientras me la bebo y mojo todas las sábanas. Supongo que esto es la resaca.
Me doy una dicha con agua fría y la cosa mejora un poco, porque estoy algo despejado, pero a cada mínimo ruido parece que la cabeza me va a estallar. Bajo a desayunar porque estoy muerto de hambre y me encuentro a Stela sentada tomando un café y unos bollos de la panadería Mellark. Me siento, me sirvo una taza de café y cojo una napolitana rellena de chocolate que está deliciosa.
-Bueno, bueno- Stela rompe el silencio-, tu primera resaca. ¿Cómo lo llevas?- Le dirijo una mirada llena de odio y ella suelte una carcajada relajada. Es evidente que se lo está pasando de miedo con mi situación.-¡Te he preguntado qué como lo llevas!- me grita al oído. Me tapo las orejas con las manos y ella vuelve a reírse.  Me levanto, bruscamente, dejo con cuidado la taza en el fregadero y me voy a mi cama.
Me quedo tumbado un par horas hasta que alguien llama con suavidad a la puerta de mi dormitorio.
-Adelante- murmuro. Abro los ojos y observo a Stela entrar con una bolsa en la mano.
-Ten-dice ofreciéndome la bolsa. La abro y saco un mejunje con aspecto asqueroso que apesta a hierbas.-  Lo he comprado en la botica. Aliviará tu dolor de cabeza y tu resaca. Yo ya lo he usado muchas veces, y funciona-  añade sonriendo de forma pícara.
Me trago el horrible potingue verde y Stela me arropa. Me dice que tengo algo de comida en el frigorífico lujoso que ella misma mandó comprar hace unos meses, y que debo descansar. Cuando se marcha, ya me siento mucho mejor. Cierro los ojos e intento dormir, y mi cerebro me brinda un bonito sueño, en el que rememoro el día en el que mi familia y la de Sarah montamos un fiesta por el cumpleaños de Sarah y de Maysilee. Recuerdo que Sarah me plantó un beso en la mejilla al recibir su regalo, un collar de unas gemas falsas pero muy bellas. Acto seguido bajó la cabeza y se ruborizó. A Maysilee le regalamos un bolígrafo, un lujo en el distrito 12, en el que todo el mundo usa lápices. Nos dio las gracias, comentando que ahora podía escribir sus historias sin miedo a que se borraran. Fue un día maravilloso, incluso compramos una pequeñísima tarta entre todas las familias que asistieron a la fiesta. Fue, si recuerdo bien, el mejor día de mi vida.


Hablando de otras cosas, hoy estaba navegando por la web y busqué a elizabeth banks en la wikipedia. Mirad lo que me encontré xD
qué guapa sale nuestra elizabeth en la foto a que sí?? xD



viernes, 18 de mayo de 2012

Capítulo 30

Capítulo 30, siento que sea tan corto, hoy ha sido la graduación de mi hermana y estoy que me caigo de sueño xD


Cuando llego al vagón para desayunar, Stela y Katie ya están allí. Sueltan una risita al ver mi cara de sueño y yo dejo escapar un bufido. Me siento bruscamente y me sirvo una taza de té con pastitas. Me las como lentamente y Sky aparece por la puerta.
- Haymitch, cuando acabes quiero que vengas a verme- me dice con su voz autoritaria. Asiento y sigo comiendo.
 Cuando me acabo el té, le pregunto a un avox la sala onde se encuentra Sky. Me acompaña hasta una habitación lujosamente decorada donde espera Sky sentado en un sillón con un traje envuelto en un plástico a su lado. Me siento a su lado.
-Haymitch, quiero preguntarte una cosa-confiesa-.Te noto muy extraño, más huraño de lo normal. ¿Qué sucede?- Suelo un largo suspiro,y procedo a explicarle todo: mis encuentros con Sarah, nuestro beso  el día de la cosecha, como usurpó la identidad de Maysilee... A lo largo de la historia, él va asintiendo y al final me pone una mano en el hombro, consolándome.
Ninguno decimos nada. ¿Qué hay que decir, al fin y al cabo? Al cabo de un rato me enseña mi traje para el distrito  11, y me lo pruebo. Me sienta como un guante. Stela nos anuncia que hemos llegado al distrito 11 y Sky me da unas palmaditas en el hombro. salgo del tren y me preparo para otra sesión de actuaciones en las que habré de parecer contento.


A lo largo de los días siguientes voy visitando todos los distritos, dejando el mío, el 12, para el final. He tenido que sonreír a las familia de gente asesinada por mis manos: la chica del uno, dos profesionales... La verdad es que este es el año en el que un chaval del distrito 12 mata a más profesionales.
Cuando al fin llega el turno de visitar el distrito 12, estoy muy apesadumbrado. Lo único que me anima un poco es saber que los niños de mi hogar recibirán regalos como latas de comida, juguetes y demás chucherías. Además, como ahora me sobra el dinero, me dedico a repartirlo entre la gente que está tan desesperada que ya no se molesta en ocuparse de su orgullo, aceptando dinero de un extraño.
Salgo del tren por duodécima vez con una cara sonriente y saludo a todo mi distrito. Es evidente que están muy contentos: es el segundo año que el 12 gana los juegos. La ceremonia transcurre sin incidentes: una fiesta modesta en la casa del alcalde con unos pocos afortunados. Estoy bebiendo más de la cuenta, y esta sensación me gusta, pero a la vez no. Es muy desagradable, estoy mareado, pero hace que me desinhibe y que me olvide de todos mis problemas. Vuelvo  a casa borracho como una cuba, con Stela guiándome por el camino de nieve.Me lleva hasta mi casa y me arropa en mi cama. Está a punto de irse, pero yo le digo:
- No te vayas, por favor. Espera a que me duerma.- Curiosamente, ella acepta. Seguro que sabe lo de Sarah. Se queda hasta que cierro los ojos y el sueño y el alcohol invaden por completo mi conciencia..

jueves, 17 de mayo de 2012

Capítulo 29

Pues nada, ya estoy de vuelta, tributos! Me habéis echado de menos? Jejejeje
Ale, aquí os dejo el capítulo de hoy, disfrutadlo.




Sky me da un pequeño abrazo, y mi equipo de preparación (excepto Estril, al que no se le permite salir del Capitolio) me saluda alegremente. Ya han pasado tres meses desde que llegué al distrito 12 y hablé con Maysilee. Asistí a su boda con el hijo del alcalde por cortesía, y me pasé la mayoría del tiempo en el bosque. Cuando parecía que el dolor amainaba un poco, llegó el tour de la Victoria. Tendré que visitar cada distrito y sonreír a la familia de la gente a la que he asesinado. Y por si fuera poco, Snow está detrás de mí. Sé que el accidente de mis padres no es lo que parece. Estaba, está, pensado aposta para derrumbarme. Pues lo ha conseguido. Ahora vivo solo en la Aldea de los Vencedores, con tan solo Stela de vecina, que me visita de vez en cuando.
Tein arruga la nariz al entrar a casa.
-          Tendremos  que arreglar este desastre antes de que vengan las cámaras-comenta, y él y Vanstri se dedican a limpiar las habitaciones donde me van a grabar-. Bueno, parece que ya está. ¡Comencemos contigo!
Me limpia como es debido (Vanstri se queda fuera preparando las cosas con Sky), ya que hace días que no me ducho, y me pone un jabón que huele a lavanda. Cuando ya parezco un ser humano civilizado, me pasa un albornoz y los tres se dedican a prepararme. Me depilan el pecho y las axilas, aunque a mis piernas las dejan en paz.
-          Los hombres con las piernas afeitadas resultan afeminados- comenta Vanstri-. Las mujeres del Capitolio están locas por ti, no queremos que quedes afeminado, ¿verdad que no?-me pregunta. Niego con la cabeza y aparto esos pensamientos de mi mente.
Si quisiera podría tener a docenas de mujeres, pero yo solo quiero a Sarah. Corro el riesgo de llorar, así que pregunto:
-          ¿A qué hora llega la televisión?
-          Al mediodía- responde Sky mientras me peina una ralla recta como un palo. Asiento casi imperceptiblemente y paso el resto de la preparación mirando las blancas alas de mi estilista.
Al cabo de media hora, cuando ya estoy listo, llaman a la puerta. Me levanto, me sacudo y me paso una mano por el pelo, esbozo mi mejor sonrisa y abro la puerta a la cámara, preparado para que todo Panem  me vea.
Todo sucede muy rápido: Katie y Stela me saludan, y las cámaras lo graban todo. Me preguntan un  par de cosas y me acompañan al tren de tributos, donde seré enviado al distrito 11. Katie está realmente emocionada al verme: aunque también trae malas noticias.  Este año ya no nos acompañará ella, le han asignado un distrito más rico. Vendrá una mujer del Capitolio, Effie Trinket, y este será su primer año escogiendo tributos en la cosecha.
Comemos sosegadamente y vemos el programa obligatorio de hoy en donde salgo yo saludando a las cámaras y a mi mentora. Nos traen una gran fuente de fresas y nata montada, y voy sirviéndome hasta que el botón del pantalón amenaza con estallar.
-          Bueno-digo estirándome-, creo que me voy a dormir. Buenas noches.
-          Buenas noches- me desea Stela-. Recuerda que mañana llegaremos a las 8 de la mañana al distrito 11. A las 7 y media tienes que estar desayunado y vestido.
-          ¡Que duermas bien!- me desea Katie mientras camino hacia mi compartimento.

Aquí os dejo también una parodia graciosísima que he encontrado por Internet.







martes, 8 de mayo de 2012

Sorry

Bueno, tributos, os tengo que decir una cosa. Últimamente estoy liadísima con los exámenes y todo eso, y encima mañana viene mi correspondant francés, así que hasta el miércoles que viene ni habrá ningún capitulo(eso creo). Tal vez, si veo que tengo algo de tiempo, suba alguno, pero no es probable.
So sorry
PD: en el capítulo 27 alguien me ha puesto que es horrible. podría manifestarse esa persona y decir que no le ha gustado de mi capítulo? Muchas gracias :)

domingo, 6 de mayo de 2012

Cap 28


-          ¿Qué?- grito, alejándome de ella. No puede ser. Ahora lo veo. Todo encaja. Cierro los ojos con fuerza.
-          Después de verte a ti, y de besarte, vino a verme- susurra-. Me suplicó ocupar mi lugar.
-          ¿¡ Por qué dijiste que sí!?
-          Tenía miedo. Miedo de los Juegos del Hambre, miedo de no volver a ver a mi familia. Nos cambiamos las ropas y fue ella la que subió al tren en mi lugar.- Me giro bruscamente para que no vea las lágrimas que afloran en mis ojos.- Lo siento, Haymitch. Me he estado arrepintiendo todo este tiempo.- Me dice poniendo una mano en mi hombro, lo mismo que hacía Sarah siempre.
No puedo soportarlo más y rompo a llorar. Maysilee me abraza y me consuela, diciéndome cosas tranquilizantes. Me da un poco de vergüenza llorar delante una chica, pero ahora todo me da igual. Cuando ya me he calmado, me mira a los ojos.
-          Todo está bien, ¿vale?- me die en voz baja.
-          No- consigo decir-. No está bien. No me puedo creer que esto esté pasando, es…
-          Haymitch: ella estaba enferma. Le quedaban dos meses a lo mucho, y creía que no iba a volver a verte, y prefirió morir antes…por ti.- Niego con la cabeza, porque no puedo soportarlo.- He ido al médico. Yo también estoy enferma. La única manera de que pueda vivir es yendo al Capitolio.
-          Pero tú no puedes ir al Capitolio, a no ser que salgas elegida en la cosecha o seas el mismísimo alcalde…- digo distraídamente, y al terminar de pronunciar estas palabras, la miro fijamente-. No. Es decir, ¿tú y Samuel? No puede ser.
-          Será el verano que viene- afirma ella asintiendo con la cabeza.
-          ¿Quién más lo sabe? –interrumpo para cambiar de tema-.Ya sabes, lo de Sarah…
-          Mis padres, Samuel y tus padres. Nadie más.
-          De acuerdo-suspiro, y me tiro en mi cama-. Ya puedes irte- digo con más brusquedad de la que pretendía.
 Ella asiente y se va, y sé que he herido sus sentimientos. Me da igual. Cierro los ojos e intento dormir, pero soy incapaz. Bajo a la cocina y rebusco entre el cajón de las medicinas. Me tomo un par de somníferos y me vuelvo a mi cama. Quiero que darme ahí para siempre, y no salir nunca más. O, mejor aún, morirme aquí y ahora. Al menos así no  sufriría tanto.

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sábado, 5 de mayo de 2012

Cap 27


Me levanto  de un salto y me doy una ducha silbando alegremente. Hoy por fin veré a Sarah. Cierro los ojos para disfrutar del momento y me voy a desayunar pegando brincos, algo que nunca he hecho, excepto cuando era pequeño.
-          ¡Buenos días!- grito al  llegar al comedor. Todos me miran con una cara interrogante: Sky, Stela, y Katie.
-          Buenos días- me dice Katie-. Ven, siéntate con nosotros- añade con una sonrisa afable.
Me siento y me sirvo un tazón de chocolate caliente, algo que echaré de menos en el distrito 12, unos panecillos y tortitas con sirope de arce. Cuando me acabo mi palto de tortitas, repito y me relamo los dedos.
Me llevan hasta el tren y me despido de Sky, a pesar de que dentro de un mes tendré que pasar un par de semanas con  él para la gira de la Victoria. Stela, Katie y yo subimos al tren y me despido con la mano de la gente del Capitolio, que agitan la mano con gesto  apesadumbrado.
Un avox me lleva hasta mi compartimento y me pingo una ropa más cómoda que la que llevo puesta ahora mismo. Me voy a la sala de estar, donde están mi mentora y Katie, y me dispongo  a ver la televisión. Vemos la repetición de los juegos, y  cuando acaba vuelvo a estar de mal humor  otra vez. Cierro los ojos y me digo que tendré que acostumbrarme: año tras año habré de ver cosas parecidas a estas o peores. No dejo  que me afecte y vuelvo a pensar en Sarah.
Un avox nos indica que la cena está servida y comemos en silencio.  Tomamos algo llamado sushi, que consiste en comer pescado crudo con arroz con unos palillos muy difíciles de manejar. Acabo hartándome y pido un tenedor, Stela acaba haciendo lo mismo, pero Katie parece sentirse muy cómoda. Nos explica que sus antepasados fueron los creadores de esta comida, y que desde pequeña le enseñaron a comer con palillos.
-          Qué, Haymitch, ¿ansioso por llegar a casa?- Me pregunta Stela tras acabar el postre, un té muy caliente que para mi sorpresa, está delicioso.- Llegaremos al distrito 12 mañana al mediodía.
-          La verdad es que tengo muchas ganas- admito con la mirada baja. Stela se ríe.
-          Creo que todos lo habíamos notado esta mañana. ¿No es así?- Pregunta dirigiéndose a Katie. Ella asiente con una sonrisa y yo me ruborizo aún más. Creo que es la primera vez en mi vida que me ruborizo.
 Nos deseamos buenas noches y nos vamos a nuestros respectivos compartimentos. Soy incapaz de dormir de lo impaciente que estoy: doy vuelas de un lado del vagón a otro, pero al final el cansancio y el agotamiento vencen la batalla y me quedo dormido.
Stela me zarandea sin ninguna delicadeza.
-          ¡Haymitch, hemos llegado al distrito 12!- me grita al oído. Me levanto corriendo y me cambio de ropa delante de Stela, y ella niega con la cabeza.- Desde luego, no hacemos carrera de ti, ¿eh?
Cuando me asomo a la ventana, veo que están todos ahí: mis padres, Gren, Trevor, y Sarah. Se me ilumina la cara al verla.
Me bajo del tren corriendo y la beso. Ella me devuelve el beso, pero veo que algo le pasa. No sé que es, pero está rara. Saludo a mis padres y a mis amigos, y a mi distrito en general. Todo el mundo me felicita y me da la enhorabuena, y me llevan hasta la casa de mis padres, donde se celebra una enorme fiesta en mi honor. Cuando se acaba, y todo el mundo se ha ido a dormir menos Sarah y yo, me acerco a ella.
-          ¿Qué te pasa?- le pregunto con el ceño fruncido.
-          Eh… verás-empieza-, creo que deberíamos ir a otro lugar, a solas.
Elevo las cejas, porque no sabía que Sarah era de esas, pero me dejo guiar y nos vamos a mi habitación.
-          Verás, Haymitch- susurra con voz vacilante-. Hay algo que no te he contado- dice al fin después de un rato-. Yo no soy Sarah. Soy Maysilee.

viernes, 4 de mayo de 2012

Cap 26


Stela me despierta con su habitual brío. Me desperezo lentamente y me ducho. Me pongo una ropa sencilla: una camisa y unos pantalones negros muy cómodos, y voy a desayunar. Me cojo un tazón de chocolate caliente y unos croissants, y me siento con los demás a ver la repetición de mi entrevista de ayer. No está demasiado mal, pero sé que tengo problemas con el presidente Snow. Lo único que me anima es el hecho de que mañana voy a ver a Sarah, y me recorre un escalofrío de felicidad al pensarlo.
Sky me deja el día libre, pero  me dice que a las cinco he de estar en mi habitación, porque él irá a buscarme allí y me llevará con mi equipo de preparación. Me tiro todo el día tumbado en la cama intentando no pensar en el hacha atravesando la cabeza de la chica del uno. A las cinco llega Sky, puntual como un reloj, y veo que se ha teñido las alas de negro. Ahora parece un emisario de la muerte, o algunas cosas de esas en las que mi madre creía. Voy a una sala donde está mi equipo de preparación y me preparan para la entrevista de hoy.
Voy hasta el lugar mohoso de ayer y me preparo en la plataforma. Oigo el rugido de los presentes desde aquí debajo, y a Caesar Flickerman presentarme.
-          ¡Damas y caballeros, Haymitch Abernathy, el ganador de los quincuagésimos Juegos del Hambre!- Grita él con su potente voz.
La plataforma asciende y el rugido del Capitolio se vuelve insoportable. Las luces me ciegan y me tapo los ojos con una mano. Parezco uno de esos animalillos asustados cuando hay mucha gente a su alrededor.
-          Bueno bueno, Haymitch- empieza él cuando la gente ya se ha callado y yo ya estoy sentado-. ¿Qué tal llevas ser el segundo ganador de tu distrito?
A lo largo de la entrevista me pregunta cosas de ese tipo. Yo intento contestar sinceramente, y cuando acaba estoy completamente exhausto. Me meto en la cama sin cenar siquiera y me duermo enseguida.

jueves, 3 de mayo de 2012

Cap 25



-         Me pidió que protegiera a su hermana-mentí-. Sarah Donner.
-        ¿Esa chica que lloraba en la cosecha y que era clavadita a Maysilee?
-         Esa misma- afirmé asintiendo con la cabeza.
-         Bueno, en ese caso, dejemos el  tema… ¿Cómo te sentiste al descubrir lo del  barranco?
-         Bueno, no me dio tiempo a pensar, enseguida oí l grito de Maysilee, y…- Digo intentado evitar el tema. Caesar me mira comprensivamente y no me pregunta más acerca de eso.
Me pregunta cómo era el sentir que todo al tu alrededor era peligroso, como maté a dos profesionales yo solo, cosas de esas. Contesto lo mejor que puedo evitando entrar en temas espinosos y la velada sigue bien. Cuando acaba, suena el himno y todos nos ponemos en pie. Aparece el presidente Snow seguido de una niña que lleva un cojín con mi corona, me la coloca con sumo cuidado y me dedica una mirada amenazadora. Vuelve a sonar el himno y todo el mundo se marcha.
Me dirijo a Sky rápidamente y le pregunto cómo he estado. Me dice que sí de una manera poco convincente y se marcha enseguida, sus alas casi  me golpean la cara. Stela me felicita, y Katie está que no cabe en sí de felicidad.
Luego vamos a la mansión del presidente Snow para una cena. Apenas me da tiempo a comer, porque la gente se pelea por hacerse unas fotos conmigo. Al final de la fiesta estoy exhausto y hambriento. Me acompañan a mi habitación del centro de entrenamiento, porque aún queda una entrevista, aunque pasado mañana me marcho de este horrible lugar.
Me pongo un pijama y me meto en la cama. Intento dormir, pero las imágenes o salen de mi  cabeza. El hacha atravesando la cara de la chica del uno, Maysilee muriendo, y otra tanda de imágenes que tengo recientes por haber visto hoy en la repetición de los Juegos.
Acaricio mi medallón y pido por el menú gigante de mi habitación una sopa de calabaza y chuletas de cordero con puré de patata. Con el estómago lleno consigo  dormir un poco, pero mi sueño está parasitado por horribles pesadillas. Me tendré que acostumbrar a esto. ¿Cómo lo aguantará Stela? De repente me doy cuenta que a partir de ahora, año tras año habré de guiar a unos chavales a una muerte casi segura. Como mucho conseguiré salvar a uno o dos, pero no sé si podré soportar ver morir a unos muchachos todos los años durante el resto de mi vida.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Cap 24


Acabo de vestirme, estoy tan cansado que ni me fijo en lo que llevo puesto, y Sky me lleva hasta un lugar húmedo y mohoso y me guía hasta una plataforma. Al cabo e un rato que me parece interminable, la plataforma asciende y una luz intensa me ciega por un momento. Cuando ya me acostumbro, veo a una multitud ruidosa que me vitorea, y no puedo evitar sentir repugnancia. Hace unos días estaban deseando verme morir.
Caesar Flickerman me saluda y me lleva hasta un enorme trono donde me siento, y toda la multitud guarda silencio para ver y escuchar el resumen de los Juegos.
Se ve la cosecha, el desfile, en el que parezco un minero sucio y mugriento. Luego muestran mi puntuación en el entrenamiento, muy alta para ser del distrito 12, luego la entrevista, en  la que me gano el favor del público.  Luego se ve la mañana de los juegos: sí, ahí salgo yo corriendo hacia la Cornucopia, y como cojo las provisiones que me salvarían la vida y las armas. Marlen muere por el tridente de una chica del cuatro, a Sheila la ahoga un chaval del uno. Trago saliva, esto está resultando muy duro. Veo que cogí una lanza: ¿dónde la metí? Se me olvidó por completo que la llevaba, no recuerdo haberla tenido cuando me alié con Maysilee. Más tarde obtengo la respuesta: cuando me atacó la ardilla, me la dejé en aquel lugar. Se ve perfectamente como me retuerzo de dolor con la picadura de la mariposa. Por otro lado, Maysilee no está tan indefensa como creía. Cuando nos aliamos ya ha matado a siete tributos. Yo, que he ganado los Juegos, he matado a tres. Y le salvé la vida a uno. Porque cogió la lanza que yo dejé olvidada, y eso le sirvió para sobrevivir un par de días más.
Se ve como me alío con Maysilee: matamos a un profesional, sobrevivimos juntos, y veo que mientras ella hacía la guardia, no paraba de observarme dormir. Luego se ve cuando llego al barranco, el grito de Maysilee, los flamencos que acaban con su vida. Me alegro al ver que las cámaras no llegaron a captar lo que me dijo antes de morir.
-Bueno- comienza Caesar cuando  la pantalla se apaga, conmigo desmayándome en la escalera y mis intestinos casi colgando- he de preguntarte algo, y creo que todo Panem se lo pregunta ahora. ¿Qué te dijo Maysilee antes de morir?

Así lo ve Cato

Bueno, pues hay un servidor por la red que tiene un  blog. Si, el de asi lo ve cato. Y de repente, nos dice que escribe mal y que va a cerrarlo. Y yo digo:no  lo hagas,  porque tu blog está genial, lo haceis fenomenal, y sería una pena cerrarlo!!
De verdad, no lo  dejéis, porque internet perdería un gran blog!! En serio, no me canso de decirlo: no lo cerresi, porque eso no es cierto, lo haceis muy bien!! Lo digo completamente en serio.
Atte: Shoppo

martes, 1 de mayo de 2012

Cap 23


Me despierto y un sudor frío me recorre la nuca y la espalda. Estoy en una habitación inmaculadamente blanca y un avox está de pie, a mi lado. Me levanta el pulgar, preguntándome si estoy bien. Niego con la cabeza. Noto como si un toro me hubiera embestido de lleno en todo el estómago, y me duele muchísimo. El avox asiente, abre una llave y me vuelvo a quedar dormido.
Esto pasa varias veces: el avox me pregunta qué tal, y al negar yo, abre una llave que hace que me duerme. Hasta que a la quinta vez que me lo hacen, digo que sí, porque ya me encuentro mucho mejor.  El avox (ahora le reconozco, es Estril, uno de los miembros de mi equipo de preparación) asiente y  se va. Vuelve al cabo de cinco minutos con una especie de pué y una pastilla, que he de beberme con un poco de agua. Después de comer, me encuentro bastante mejor, aunque aún estoy muy débil. Vuelven a abrir la llave y me vuelvo a quedar dormido.
Cuando despierto, no hay nadie en la habitación. Me han dejado ropa en una silla, y mi medallón está cuidadosamente colocado junto a la camisa azul que he de ponerme. Me visto lentamente, aunque me encuentro  muchísimo mejor, estoy bastante cansado. Me palpo el vientre y no veo ninguna herida, ni siquiera una cicatriz. Toco la pared hasta que descubo la puerta, que se abre con un silencioso zumbido. Salgo al pasillo y grito el nombre de Stela y de Katie.
Entro  en mi habitación y descubro a Sky, a Stela y a Katie en ella. Todos me abrazan y me felicitan, aunque veo en Stela algo extraño, en su mirada. Sky me lleva a una habitación donde me espera mi equipo de preparación. Todos me saludan, Tein, Vanstri y Estril, el chico avox. Me peinan y me ponen maquillaje, porque estoy muy pálido. Apenas hablan, Estril no puede, Vanstri es muy tímida, y Tein da miedo, con sus colmillos y su palidez. Cuando acaban, al cabo de 10 minutos, Sky me acompaña a un cuartucho donde está mi traje.
-          Oye, te he traído aquí para que no nos escuchen-me dice mientras me visto-. Al Capitolio no le ha gustado tu truco con el hacha. No lo habían planeado. Ha sido como un bofetón en su cara. Olvídate de tu antigua actitud de arrogancia, porque eso les enfadará más. Intenta parecer humilde o algo así-termina con su imponente voz.
¿Truco? Esa no era mi intención, sólo  lo hice para volver a mirar a Sarah una vez más.