sábado, 21 de abril de 2012

Capítulo 14

Pues nada, aquí el cap 14, más largo para compensar el que ayer no escribiera.



Me despierto, sobresaltado. Ya debe ser mediodía, y he dormido como un tronco. Me digo que esto no puede volver a suceder. Debo controla mis horas de sueño. Ya ha parado de llover, así que me como una lata y salgo. Hace un calor espantoso.
Camino durante un par de horas y voy oyendo cañonazos. Cuando me paro, tres tributos han muerto. Me siento cerca de un arroyo, y estoy dispuesto a meterme cuando recuerdo un truco que me enseñó el hombre del puesto de supervivencia. Me hago un pequeño corte en el dedo y echo encima agua de lluvia recogida ayer. Nada. Cojo un par de gotitas del riachuelo y me las echo encima, y un dolor atroz empieza a recorrer mi cuerpo.
Busco corriendo el botiquín de primeros auxilios y me hecho desinfectante en la herida. Como sospechaba, el río es peligroso. Probablemente lo único seguro sea el agua de lluvia.
Me quedo un rato descansando y oigo otro cañonazo. 
Cuando emprendo la marcha, una mariposa se posa en mí. La acaricio con cuidado, admirado por su belleza, y me introduce algo en la carne, haciendo  que me retuerza de dolor. Me quedo así, agonizando durante una hora. Cuando parece que se ha pasado el dolor, me recompongo.  Empieza a llover y me refugio debajo de un enorme árbol. Me pongo mi chubasquero y pongo el saco por encima de mi cabeza, para no empaparme.
Al cabo de media hora sé que tengo que cambiar. Me meto dentro del saco y pongo el chubasquero encima. 
Dos horas después, para de llover. Me desperezo lentamente y una ardilla con el pelaje dorado y sedoso y con aspecto de estar riquísima asada se acerca a mí. Yo le lanzo un trocito de manzana para que se acerque. Y vaya si lo hace. Se abalanza sobre mí con unos dientes como cuchillos y me pega un mordisco en el codo izquierdo que duele a horrores. Cojo mi cuchillo a toda velocidad y le corto el cuello, asustado.
Me desinfecto la herida y me la vendo.  . Vaya con este sitio. Como sospeché desde un principio, este lugar no es lo que parece. Al parecer necesitaré muchos patrocinadores para conseguir comida que no te arranque el cuello con los dientes.
Camino otra hora hasta que encuentro un refugio que me servirá para pasar la noche.Cuando se me están cerrando los ojos, oigo el himno y salgo de mi cuevita para ver las caras de los caídos. Ningún profesional, y Maysilee aún sigue viva. Quedamos 26.
Me como una manzana y me duermo, aunque tengo el estómago vacío. Me quedan siete latas, cuatro manzanas y veintitrés tiras de cecina. Como sigo teniendo hambre, me como otras dos tiras. Odio este lugar. Seguramente esas ardillas ataquen  en grupo, y yo haya tenido una suerte indecible al toparme solo con una. He de tener cuidado con todo: no puedo comer nada de este lugar, porque un paso en falso me supondrá la muerte. Decido no arriesgarme y comer solo lo que tenga de la Cornucopia y lo que me dé Stela. Si es que me da algo. Mientras me duermo, una parte de mí se pregunta cómo  le irá a Maysilee…

8 comentarios:

  1. Que guay!!
    Me dio miedito con todas esas criaturas peligrosas jaja XD

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    1. xDD
      es que en llamas dice: una ardilla sedosa no se qué. me imagina ahí a la ardillica super mona :3 y luego >:D
      xD estoy muy mal

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  2. Precioso como siempre, me encanta :D

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    1. muchas gracias!!me encanta que os encante *___*

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  3. linisimo... y siempre me quedo con ganas de leer mas y mas de tu historia

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    1. muchas gracias luciana! siempre que subo un capitulo espero tu opinion conganas

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