lunes, 30 de abril de 2012

Cap 22

Me quedo en esa zona todo el día atolondrado. Lo único que hago es comer, beber agua y esquivar a las mariposas. En ese tiempo escucho dos cañonazos. El primero, una hora después de morir Maysilee. El segundo, tres horas después del mediodía, por lo que ya es entrada la tarde cuando el único tributo que queda vivo aparte de mí, la chica profesional del 1, me encuentra.
Me levanto y nos quedamos mirándonos fijamente.  Ella suelta un rugido y se acerca a mí hacha en mano. Me lanza un hachazo que yo esquivo agachándome, y aprovecho para quitarme el macuto, porque me está estorbando. Ella se recupera y me lanza otro hachazo, que no consigo esquivar y me impacta con fuerza en el brazo izquierdo. Grito y le lanzo una cuchillada cegado por el dolor y la furia. Suena un sonido espantoso, es su grito, y cuando abro los ojos, veo que le he dado en un ojo. Eso debe doler mucho. Me mira con una cara que muestra un odio que no se puede explicar con palabras, y me da un hachazo con todas sus fuerzas. Intento esquivarlo, pero estoy tan horrorizado por su ojo sangrante que me da de lleno en todo el estómago.
 Me caigo  de rodillas e intento coger algo de aire, pero soy incapaz. Una idea viene a mi mente: es descabellado, pero me estoy muriendo y es mi única opción. Voy corriendo con las ínfimas fuerzas que aún me quedan. La chica intenta seguirme, pero está tan cegada por el dolor que le cuesta bastante.
Cuando ya he llegado al barranco, estoy exhausto. Voy a morir. La chica ve lo que me ocurre y sonríe, lo que le da un aspecto macabro, con ese ojo mutilado. Me lanza el hacha y yo agacho la cabeza. El hacha cae al barranco. Ella sonríe, porque mi herida es muy grave y no sobreviviré más tiempo que ella. Me vuelvo a agachar y el hacha vuelve. Veo que tiene una expresión de incredulidad, y sé que el hacha está volando hacia ella. Subo la cabeza justo a tiempo para ver como se le clava en la cabeza. Después de verlo sé que nunca se me borrará esta imagen de la cabeza: el hacha atravesando su cara.
Veo delante de mí una escalera de un aerodeslizador mientras oigo las trompetas, y sé que soy el ganador. Nada más poner una mano en ella, una corriente me paraliza, y ya me he desmayado antes de que la escalera suba arriba del todo.

domingo, 29 de abril de 2012

Cap 21!!

Pues nada, el cap 21. Cuando lo acabeis os vais a quedar con la boca abierta :O



Llevamos ya tres horas quemando plantas con el soplete cuando acabamos de atravesar ese muro de vegetales. En este tiempo han soñado dos cañonazos. Quedamos cinco. Cuando llegamos al otro lado del laberinto, vemos un barranco, abajo solo hay rocas afiladas y puntiagudas. Me quedo mirándolo con rabia. ¿Eso es todo?¿ Llevo tantos días caminando para encontrarme con este páramo?
Sigo mirándolo con impotencia, y oigo a Maysilee detrás de mí.
-          Esto es todo Haymitch - me susurra poniendo una mano en mi nombro-, volvamos.
-          No- respondo, negando con la cabeza-. Yo me quedo aquí.
-           De acuerdo-suspira, cansada-.  Será mejor que nos despidamos ahora, de todos modos. No quiero que seamos los dos últimos.
-          Vale- respondo, sin girarme para mirarla. Sé que si  lo hago acabaré suplicándola que se quede. La oigo marcharse, y cuando giro la cabeza ya no está.- Es mejor- me digo- . Imagínate si llegarais a ser los dos últimos. Sería horrible.
 Esto me anima un poco, pero como aún estoy enfadado, recorro el borde del barranco, incapaz de estarme quieto. De  repente se me ocurre algo. Lanzo un guijarro que cae barranco abajo. Como no pasa nada, me paro a descansar. Pero al cabo de un rato la piedra vuelve a mí como por arte de magia.
Sonrío como un bobalicón y  lanzo una piedra del tamaño de mi puño y espero. Vuelve otra vez. Sin quererlo, me echo a reír. Entonces oigo a Maysilee gritar, y antes de pensar en lo que hago estoy corriendo para ayudarla.
Llego a tiempo para ver como una bandada de extraños flamencos rosas la atraviesan con sus largos picos. Me acerco a ella corriendo y le aferro la mano. Respira con dificultad, e intenta decirme algo, pero como no la oigo, acerco mi oreja a ella. Justo después de que ella pronuncie esas palabras suena el cañonazo que indica su muerte.
-          Cuatro- pienso con amargura. Maysilee acaba de decirme que me quiere.

sábado, 28 de abril de 2012

Cap 20


Pues eso, el cap 20, bastante largo, disfrutadlo!


Noto que Maysilee me zarandea.
-Haymitch, estoy oyendo pasos-me susurra muy cerca de la oreja. Hice bien en pedirle que hiciera ella la guardia, yo me estaba quedando dormido.- Creo que son dos personas. Deben ser los profesionales, porque a estas alturas no habrá ninguna alianza excepto la nuestra y la de ellos.
-¿Qué pretendes hacer?- murmuro mientras guardo los chubasqueros y busco mi cuchillo.
-Hacerles frente y no huir-responde con una mirada fiera-. Tengo mi cerbatana, ¿recuerdas?
Nos subimos a un árbol y aguardamos a que lleguen. Mientras esperamos comemos un poco de pan. Cuando al fin aparecen, veo que ella tenía razón: son los profesionales que han sobrevivido. La chica del 1 y el chico del 4. Maysilee moja cuidadosamente sus dardos en la pulpa de una fruta de un árbol y mete uno en la cerbatana. Apunta bien y sopla. Le da justo en el corazón al chico del 4, que cae al suelo gritando y retorciéndose intentándose quitar el mortal dardo.
La chica mira frenéticamente a todos los lados cuando ve el dardo que se acerca a ella. Cañonazo: el chico del 4 ha muerto.  Rueda hacia un lado y consigue esquivar el dardo, y como sabe que no tiene ninguna posibilidad contra nosotros dos, sale huyendo. Maysilee le lanza otro dardo, pero la chica está ya muy lejos.
Nos bajamos del árbol y recogemos los dardos. Cojo la mochila del chico muerto y dejo que el aerodeslizador se lo lleve. Rebusco dentro: yesca y pedernal, cosa que no necesito porque tengo cerillas; unas pocas de esas tiras de cecina que estoy empezando a odiar, y un cuchillo que encontré en su mano. Hicimos bien al subirnos al árbol: cuerpo a cuerpo habríamos perdido la batalla.
Tenemos: una linterna, cerillas, comida para seis días, yesca y pedernal, dos botellas de agua grandes y dos pequeñas, un soplete y… ¡un soplete! ¡Pues claro! Se me acaba de ocurrir como poder calentar los pinchos morunos sin que nos pillen, como atravesar esa horrible vegetación que nos obliga a ir al centro de este bosque. La respuesta ha estado delante de mis narices.
Se  lo digo a Maysilee, pero ella cree que es mejor esperar a mañana, porque no sabemos qué peligros nos encontraremos tras ese denso muro  de vegetación. Aunque a regañadientes, le doy la razón.
Cuando nos estamos comiendo nuestras dos últimas latas, suena otro cañonazo. Solo quedamos siete. Ahora habrán ido los del Capitolio a entrevistar a las familias de los siete finalistas. Supongo que también habrán  ido al distrito 4, pero ya se habrán marchado al ver muerto al único tributo de ese distrito que quedaba vivo. Me pregunto cómo estará Sarah. Aliarme con Maysilee me está afectando más de lo que pensaba, cada vez que la miro me acuerdo de Sarah.
Otro cañonazo. Miramos el informe diario en el cielo, y he de reconocer que no le he hecho mucho  caso, solo me fijaba por si había muerto un profesional. Hoy sí que me fijo: el chico del 4 y los dos chicos del 7. Al parecer Maysilee se equivocaba: dos chicos del mismo distrito, muertos con una diferencia de 10 minutos… Seguro que estaban aliados. Bueno, al menos solo queda un profesional.
Hago la primera guardia y me acabo por fin las tiras de cecina. De acuerdo, están buenas, pero llevo comiéndolas muchísimos días. Ya me estaba empezando a cansar. Cocino los pinchos morunos con el soplete y los guardo cuidadosamente en el chubasquero. Empieza a llover y Maysilee se levanta perezosamente. Mientras ella recoge, yo busco un lugar amplio en el que poder dormir. Nada. Tendremos que apretujarnos otra vez. Cuando ya he preparado nuestro pequeño refugio, Maysilee me dice con un poco de vergüenza:
-          Oye, Haymitch, quiero aprovechar que está lloviendo para lavarme. Mira hacia otro lado, ¿vale?-me dice mirando al suelo y ruborizada.
-          Vale- accedo, poniendo los ojos en blanco. Me doy la vuelta y mira la lluvia caer mientras oigo a ella detrás de mí. Qué complicadas son las chicas. Hoy mismo ha asesinado a sangre fría a un ser humano, pero no puede lavarse si yo  la miro.
-          Ya está-me dice ella al cabo de unos cinco minutos. Giro la cabeza y la veo frotándose el pelo para que se seque.- Buenas noches, Haymitch.
-          Buenas noches, Sarah- le digo. Ella me mira con cara de odio.- Digo, Maysilee- rectifico con una sonrisa inocente.
Ella se ríe y se queda dormida.

viernes, 27 de abril de 2012

Capítulo 19!!-

Pues nada, cap 19!! estto significa que mi modesto blog cumple 3 semanas!! hubo dos días que no escribí,recordais?


Llevamos ya 2 horas de marcha cuando Maysilee me pregunta por enésima vez que a donde vamos. Yola ignoro, pero ella esta vez, en vez de no darle importancia y continuar caminado, se para en seco y se niega a continuar si no le doy una explicación. La verdad es que yo no estoy muy seguro de por qué me alejo tanto de ese horrible volcán. Aún así, le respondo:
-         - Porque tiene que acabar en alguna parte, ¿no?  La  arena no puede durar para siempre.
-         - ¿Qué esperas encontrar?
-         - No lo sé, quizá algo que podamos usar-miento. La verdad es que no tengo ni la menor idea de por qué me alejo tanto, supongo que porque no soporto la idea de quedarme quieto en un lugar y no tengo ningún plan mejor.
Seguimos caminando y escuchamos dos cañonazos separados por un período de tiempo de 5 minutos. Supongo que habrá habido una lucha. Sólo quedamos 11. Es poco común que el distrito 12 llegue tan lejos, teniendo en cuenta que este año hay  el doble de tributos. Cuando paramos a descansar, un paracaídas cae del cielo. Supongo que Stela estará cansada de vernos racionar la comida, puesto que solo nos quedaba una pera, tres latas y catorce tiras de cecina. Comida para unos dos días y medio. En el paracaídas hay: dos grandes barras de pan, recién hechas, una enorme olla de sopa con trocitos de ternera, una docena  de pinchos morunos de carne y fruta variada. Menos mal, porque ya estaba harto de las dichosas tiras de cecina. Con el contenido el paracaídas y lo que nos quedaba, tenemos comida para unos seis o siete días. Seguro que los juegos habrán acabado antes de que se nos termine la comida.
Decidimos encender un  fuego ahora que estamos alertas  y no llueve para cocinar tres pinchos morunos, uno y medio para cada uno. Cuando estamos con la tripa llena, empieza a llover.
-          - Qué considerados son los Vigilantes- pienso con sorna-. Han esperado a que acabemos de comer para hacer que llueva.
No encontramos ningún buen lugar para acampar que nos proteja de la lluvia, así que montamos un refugio improvisado con mi chubasquero y nuestras chaquetas impermeables. Como el espacio que queda seco es muy pequeño, tenemos que juntarnos mucho si no queremos acabar empapados y coger una buena neumonía.
No hemos puesto el saco sobre nuestras cabezas, así que nos metemos los dos en él(hace mucho frío para estar fuera), y ponemos el macuto de almohada. Maysilee se ofrece a hacer la primera guardia, pero yo le digo que no hace falta, que ayer la hizo ella primero, pero ella insiste. Me encojo de hombros y me tumbo, ella está recostada contra nuestra almohada con la cerbatana en una mano por si viene alguien, pero dudo que lo hagan con este temporal.
Al cabo de un rato me despierto por el sonido de un cañonazo y veo que Maysilee me está mirando fijamente, y ella aparta la mirada inmediatamente. Le digo que ya he dormido suficiente y que puede descansar ella si quiere, y  ella se acuesta mientras murmura por lo bajo algo incomprensible, y se queda dormida sin haberme mirado siquiera.
Este comportamiento hace que me pare en seco. ¿Y si Maysilee está planeando matarme mientras duerma? Todo encaja: su insistencia por hacer la primera guardia, su sorpresa al descubrir yo que me estaba mirando… Me digo que eso es imposible, que nadie del distrito 12 sería tan rastrero, pero le echo una mirada de vez en cuando, sólo por si acaso. Suena otro cañonazo, y ella se remueve un poco, aunque no llega a despertarse.
-          -Nueve-pienso-. Solamente nueve. Sarah, voy a ganar por ti. Aunque esto signifique matar a tu hermana. Aunque espero no tener que llegar a eso.

miércoles, 25 de abril de 2012

Cap 18

Pues nada, el cap 18, no sucede nada de interés pero bueno




Noto unos toquecitos en el hombro.
-         - Haymitch, haz tú guardia un rato- me susurra Maysilee con cara somnolienta-. Por favor.
-          -Claro- le respondo-. Ya me encuentro muchísimo mejor.
Ella se tumba encima del saco y cierra los ojos inmediatamente. Pobre, debe haber hecho guardia unas 10 horas, puesto que los profesionales me atacaron más o menos a mediodía y ya está empezando a oscurecer. Veo que mientras dormía ha llovido y ella ha llenado las botellas de agua, usando unas hojas de albahaca como embudo para que entre más agua. Curioseo la mochilita de los profesionales y veo que tienen cerillas, un poco de carne de ardilla (la tiro inmediatamente, no me fío de los Vigilantes), un soplete y una pequeña bota de agua, de medio litro como mucho. Espero que los otros dos profesionales que han sobrevivido fueran igual de escasos de provisiones. Maysilee tiene un par de peras y una fruta que no llego a reconocer, creo que se llamaba mango, una cerbatana con una docena de dardos y unas cuantas tiras de cecina. Noto que ha comido un poco de mis provisiones, pero no me importa: me quedan dos manzanas, cinco latas y quince tiras de cecina, sin contar las siete que Maysilee tiene. Esto junto  a la fruta que ella tiene y que no me atrevo a tirar por si acaso la ha cogido en la Cornucopia, nos da provisiones para unos cuatro días en los que pasaremos bastante hambre.
Me recuesto contra el tronco del árbol en el que estamos, cuchillo en mano y me dedico a observar a Maysilee mientras duerme. Veo que tiene de símbolo una especie de insignia con un pájaro, un sinsajo, que está sujeto a un aro de oro solo por las alas y por una flecha que sostiene con el pico.  
Ver a Maysilee hace que sienta una punzada de nostalgia. ¿Cómo le irá a Sarah? ¿Se habrá alegrado al ver que su  hermana y yo seamos aliados? ¿O le recordará que solo uno de los dos puede sobrevivir?
Cuando ya es noche cerrada, 3 o 4 de la mañana, despierto a Maysilee para que haga ella guardia un rato, le ordeno comer un poco y le digo que me avise a las 9 de la mañana o así para continuar con mi plan. Ella asiente, y yo me duermo aferrando mi viejo medallón de plata.

Ah, otra cosa tributos, he hecho una encuesta sobre la preferencia entre los personajes de peeta, gale y finnick(<3)
Estos han sido los resultados:
Peeta- 64 %
Gale-13 %
Finnick- 23 %
En total han votado 53 personas(no sabía que tanta gente visitara mi blog)

martes, 24 de abril de 2012

Capítulo 17


Oigo unos pasos, y voces roncas, y bendigo mi suerte, puesto que me desperté hace una media hora y ya estoy listo para lo que me pueda pasar. Cojo mi cuchillo y me escondo  detrás de una gran roca.
Cuando aparecen, veo que son tres de los cinco profesionales que sobrevivieron a la erupción. No tienen nada, salvo una pequeña mochilita, debió  quemárseles todo en la lava. Por una parte eso me da ventaja, porque yo tengo un cuchillo, pero  ellos son tres, y profesionales, y yo no tengo a nadie que me ayude.
Me lanzo hacia ellos, aprovechándome del factor sorpresa, y le clavo el cuchillo en el abdomen a  uno, aunque no ha dado ningún punto vital. Otro, del distrito 4, creo, me pega un puñetazo en la boca, pero yo le pego una patada en la espinilla que hace que se caiga, mientras el herido se retuerce en el suelo y el otro me agarra del brazo. Me suelto bruscamente y le lanzo una cuchillada, que le da en un ojo. Él retrocede, chillando de dolor, y le doy un tajo en el cuello, que hace que se caiga al suelo y suene un cañonazo. Uno menos. Me acerco al herido, y le clavo  mi cuchillo en el corazón. Cuando trato de sacarlo, el otro profesional del 4 me pega un empujón que me envía tres metros más allá. Cuando me levanto, él se acerca a mí, cuchillo en mano, y se abalanza sobre mí, y se me escapa un grito desgarrador. Estoy debajo suya, y no puedo huir, mi macuto pesa demasiado, y me ha atrapado por completo. Me agarra el cuello, y sé que no voy a durar mucho.
-          Así es como acaba todo- pienso-. No volveré a ver a Sarah.
Cierro los ojos para soportar lo que me espera, pero veo  que la presión de mi cuello se afloja, y el tributo que está encima de mí se cae en redondo, con los ojos en blanco y espuma saliéndole de la boca. Cuando me levanto, me parece estar en el cielo, porque ahí está Sarah, mi querida Sarah.
Parpadeo un par de veces y veo que no es Sarah, sino Maysilee, que ha venido a salvarme. Le ha clavado un dardo en la espalda a mi contrincante.
-Viviremos más si nos unimos- me dice.
- Supongo que ya lo has demostrado-digo, restregándome el cuello-. ¿Aliados?- ella asiente. Se acerca a mí corriendo y me ayuda a curarme el tajo que el chico del 4 me hozo y del que yo no he notado presencia hasta ahora, me da unos cuantos tragos de agua y me manda a dormir. Yo asiento, agradecido. Hace días que no duermo como Dios manda, y ahora tengo la posibilidad de hacerlo seguro. Se me cierran  los ojos inmediatamente mientras veo el rostro de Maysilee, que hace que eche muchísimo de menos a Sarah.

lunes, 23 de abril de 2012






Bueno tributos, sé que no tiene absolutamente nada que ver con los juegos del hambre, pero aquí os dejo unas imágenes de mi mascota, Shoppo, que en paz descanse. Es un petauro del azúcar, y es la cosa más adorable que pisó mi casa jamás n_n. 
Pobrecito, él era un buen petauro, no merecía la muerte D:

Capítulo 16

Pues anda, el cap 16, bastante cortito, i'm sorry



Oigo  un horrible estruendo y salgo de mi saco, horrorizado. Miro hacia los lados, y aunque no veo nada raro, ese ruido sigue sonando.  Me subo a un árbol, y miro en todas direcciones. Cuando llevo la vista hacia la montaña, un horrible paisaje me espera. La montaña de la que me he estado alejando todos estos días es ahora un volcán en erupción. Ya decía yo: ayer hubo una sola muerte, debería resultar demasiado aburrido para los habitantes del Capitolio. Aunque sé que estoy seguro, me marcho corriendo de ese lugar. Dentro de nada esto estará repleto de tributos supervivientes a esta erupción, y no me apetece encontrarme con ellos.
Mientras corro, agoto mis reservas de agua por completo, puesto que hace un calor infernal. Pero yo sigo corriendo, huyendo  de ese macabro escenario. Cuando estoy tan exhausto que ni puedo continuar, ya he oído 12 cañonazos. Me subo a un árbol, a pesar de que todos y cada uno de los músculos de mi cuerpo se quejan. Consigo subir hasta una altura desde la que consigo ver la montaña. Parece que ya ha parado, y toda la lava se ha solidificado ya. No creo que ningún tributo  vuelva por ahí ya.
-          Quieren juntarnos- pienso-. Pues lo han conseguido. Hay que andarse con muchísimo más cuidado del que creía en un principio en este lugar.
Me paro a descansar, pero es insoportable porque he hecho una buena carrerita y estoy harto sediento. Después de media hora deshidratándome al sol, un paracaídas cae del cielo. Me levanto como  una bala y veo que es una botella de agua de dos litros completamente llena, y fresquita. Le doy gracias a Stela y me bebo medio litro, y me sienta fenomenal, y guardo el resto en mi macuto. Ahora que ya estoy mejor, continúo mi interminable marcha dejando la montaña/volcán a mi espalda.
Veo que han creado  una especie de laberinto de arbustos, que nos dirige al centro del bosque, supongo. Cojo mis cuchillos y voy abriéndome paso por los arbustos, pero sé que no lo voy a conseguir. Así que me dirijo por el caminito que nos han dejado.
Cuando  llevo un buen rato caminando, veo a una manada de esas ardillas. Me quedo  quieto, y nos intercambiamos miradas durante un tiempo que parece interminable.  Yo estoy lo más quieto que puedo, hasta que al fin  pierden el interés en mí, y se van. Suspiro de alivio.
Decido que ya basta por hoy, aunque deben de ser las 6 de la tarde, a juzgar por la posición del sol. Como hoy no he comido nada, me como una lata y una tira de cecina. Me quedo despierto, pero poco a poco los ojos se me van cerrando…


Pd: cabo de ver la película por la que nominaron a jennifer lawrence al oscar, winter´s bone, y he de decir que me ha encantado *__* esa chica tiene muchísimo talento, de verdad

domingo, 22 de abril de 2012

Capítulo 15


 Me despierto sobresaltado y agudizo el oído. Nada. Suspiro de alivio y salgo del saco. Me como tres tiras de cecina y media manzana, y me marcho de allí.
Camino un buen rato dejando siempre la montaña a mi espalda, y me encuentro con un tributo asustado. Nos miramos a los ojos, él saca una gran piedra afilada, y sé que tengo ventaja, porque él se acaba de despertar y está algo atolondrado. Corro  rápidamente hacia él y hundo mi cuchillo en su corazón, pero él se mueve y le apuñalo el brazo derecho.  Suelta un grito de dolor y mira su brazo, consternado. Cuando me giro para contraatacar, él me hunde su piedra en el costado izquierdo, y  me hace un rasguño poco profundo. Le doy un tajo a ciegas, y cuando me quiero dar cuenta, suena un cañonazo. Cuando le miro veo que le he dado en el cuello.
Voy corriendo a por sus provisiones y veo que tiene algo de comida, unos cuantos frutos recogidos de los árboles, pero como no parecen seguros, los dejo allí. De arma solo tiene esa piedra toscamente afilada, pero veo que tiene vendas y cerillas. Me vendo mi herida, que afortunadamente no es grave, y me guardo las cerillas. Me aparto para que el aerodeslizador lo coja, a él y a la piedra, que he dejado en su mano, y mentalmente le pido perdón por lo que le he hecho.
Sigo caminando hasta unas tres horas pasado el mediodía, y paro a descansar. Me como una lata y la otra media manzana y exhalo un largo suspiro. Mis reservas de agua están empezando a escasear, solo me queda media botella. Acuchillo a unas bellísimas mariposas que se acercan a mí, aunque una consigue inyectarme un poco sus antenas, lo que hace que me quede paralizado de dolor. Cuando el dolor empieza a menguar, me cambio las vendas del costado por unas nuevas y  me echo desinfectante en la herida que me dejó la ardilla ayer.
Sigo caminando hasta que empieza a llover. Me refugio debajo de un gran árbol y me como una tira.
Cuando el dolor y el cansancio empiezan a vencer a la vigilia, suena el himno. Me levanto y veo al chico del distrito 10,al que maté yo. Hoy no ha habido más muertes. La audiencia estará aburrida. A saber que nos habrán preparado mañana. Solo quedamos 25 tributos, uno más de los que habrían si estos fueran unos juegos normales.

Parachute y jenn!

Pues nada, tributos, estaba yo navegando por la web cuando me puse a ver un vídeo de parachute. y que me encontré? pues nada más y nada menos que a jennifer lawrence!!
aqui os dejo el video:

sábado, 21 de abril de 2012

Capítulo 14

Pues nada, aquí el cap 14, más largo para compensar el que ayer no escribiera.



Me despierto, sobresaltado. Ya debe ser mediodía, y he dormido como un tronco. Me digo que esto no puede volver a suceder. Debo controla mis horas de sueño. Ya ha parado de llover, así que me como una lata y salgo. Hace un calor espantoso.
Camino durante un par de horas y voy oyendo cañonazos. Cuando me paro, tres tributos han muerto. Me siento cerca de un arroyo, y estoy dispuesto a meterme cuando recuerdo un truco que me enseñó el hombre del puesto de supervivencia. Me hago un pequeño corte en el dedo y echo encima agua de lluvia recogida ayer. Nada. Cojo un par de gotitas del riachuelo y me las echo encima, y un dolor atroz empieza a recorrer mi cuerpo.
Busco corriendo el botiquín de primeros auxilios y me hecho desinfectante en la herida. Como sospechaba, el río es peligroso. Probablemente lo único seguro sea el agua de lluvia.
Me quedo un rato descansando y oigo otro cañonazo. 
Cuando emprendo la marcha, una mariposa se posa en mí. La acaricio con cuidado, admirado por su belleza, y me introduce algo en la carne, haciendo  que me retuerza de dolor. Me quedo así, agonizando durante una hora. Cuando parece que se ha pasado el dolor, me recompongo.  Empieza a llover y me refugio debajo de un enorme árbol. Me pongo mi chubasquero y pongo el saco por encima de mi cabeza, para no empaparme.
Al cabo de media hora sé que tengo que cambiar. Me meto dentro del saco y pongo el chubasquero encima. 
Dos horas después, para de llover. Me desperezo lentamente y una ardilla con el pelaje dorado y sedoso y con aspecto de estar riquísima asada se acerca a mí. Yo le lanzo un trocito de manzana para que se acerque. Y vaya si lo hace. Se abalanza sobre mí con unos dientes como cuchillos y me pega un mordisco en el codo izquierdo que duele a horrores. Cojo mi cuchillo a toda velocidad y le corto el cuello, asustado.
Me desinfecto la herida y me la vendo.  . Vaya con este sitio. Como sospeché desde un principio, este lugar no es lo que parece. Al parecer necesitaré muchos patrocinadores para conseguir comida que no te arranque el cuello con los dientes.
Camino otra hora hasta que encuentro un refugio que me servirá para pasar la noche.Cuando se me están cerrando los ojos, oigo el himno y salgo de mi cuevita para ver las caras de los caídos. Ningún profesional, y Maysilee aún sigue viva. Quedamos 26.
Me como una manzana y me duermo, aunque tengo el estómago vacío. Me quedan siete latas, cuatro manzanas y veintitrés tiras de cecina. Como sigo teniendo hambre, me como otras dos tiras. Odio este lugar. Seguramente esas ardillas ataquen  en grupo, y yo haya tenido una suerte indecible al toparme solo con una. He de tener cuidado con todo: no puedo comer nada de este lugar, porque un paso en falso me supondrá la muerte. Decido no arriesgarme y comer solo lo que tenga de la Cornucopia y lo que me dé Stela. Si es que me da algo. Mientras me duermo, una parte de mí se pregunta cómo  le irá a Maysilee…

jueves, 19 de abril de 2012

Capítulo 13

Pues nada, aqui el cap 13, no suceden muchas cosas, pero bueno. Espero que os guste!



Sigo  corriendo un par de horas más, solo paro una vez para oír los cañonazos. Dieciocho muertes. Cuando al fin me paro, estoy completamente exhausto. Busco un lugar donde dormir, porque ya está oscureciendo, y cuando justo he encontrado una cueva, empieza a llover. Abro la mochila y encuentro: un saco de dormir impermeable, dos docenas de tiras de cecina de ternera, ocho latas de comida ,media docena de manzanas, una linterna, un chubasquero, cerillas, una botellita de yodo, un botiquín de primeros auxilios y dos botellas de agua de dos litros, una de ellas llena. Esto, junto a los cuchillos y la lanza que he cogido, me da muchas posibilidades de ganar.

Me extraña ver que hayan puesto tanta comida. Me da miedo pensar que en realidad esto sea una trampa, que todas estas cosas bonitas en realidad no lo sean. Como esta idea me aterra, decido ir en dirección al bosque, dejando atrás la montaña, para intentar salir de aquí. Pero eso será imposible. No puedo salir de aquí sin ser el ganador de estos condenados juegos.

 Dejo una de mis botellas de agua para que se rellene y me bebo la otra. Me como una tira de cecina y una manzana. Dejo ambas botellas para que se llenen de agua.  Cuando ya las dos están  llenas, las purifico, guardo todo dentro  de la mochila, me meto dentro del saco y me quedo dormido. Si tengo que dormir, que sea mejor ahora, ya que los profesionales estarán trazando un plan y no es probable que cacen bajo la lluvia.

Me despierto sobresaltado cuando suena el himno. Salgo de la cueva para ver las caras de los tributos muertos. Sigue lloviendo, pero se ve perfectamente. Un chico del 1, esto me sorprende, puesto que es profesional. Los chicos y una chica del 3. La chica del 4, profesional  también.  La chica del 5, los chicos del 6, la chica del 7, una chica y un chico del 8, las chicas y el chico del 11, Marlen y Sheila.  Esto suma 18.Quedamos 30.

Me entristece mucho más de lo que esperaba ver que Marlen y  Sheila han muerto. Da igual, me digo, estás un paso más cerca de casa, de Sarah,  me digo. Pero la verdad es que estoy bastante triste. No merecían morir. Ambos son los chavales más amables e inocentes que he visto nunca. Estoy deseando vengarme, vengarlos a los dos. Ya pensaré un plan, me digo.

Con estos pensamientos, me voy a dormir. Lo último que pienso es que al menos Maysilee ha sobrevivido.

miércoles, 18 de abril de 2012

Cap 12


Bueno, aquí el cap 12, un poquillo más largo para calmar la impaciencia de los tributos españoles, que esperan la película con impaciencia. Disfrutadlo!



Sky nos despierta a Marlen y a mí. Me dice que tendré que ir solo a la sala de lanzamiento, puesto que él acompañará a Marlen y Stela y Katie irán a conseguir patrocinadores. Asiento, apesadumbrado. Sé que Marlen necesita más la compañía que yo, pero me gustaría despedirme de alguien antes de salir a esa odiosa arena.
 Desayunamos, y un avox me lleva hasta una salita, donde está mi traje para los juegos. Una camiseta de manga corta y una chaqueta finísima e impermeable que no protege nada contra el frío.  Unos pantalones de una tela parecida a la de la chaqueta por el exterior, pero de una tela muy suave y agradable por el interior. Una botas para correr y también impermeables. Un cinturón robusto con múltiples enganches (nada afilados, podrían usarse como arma) para colgar cosas. El avox junta los dedos índice y pulgar, como preguntándome si me queda bien. Le digo que sí. Él asiente, satisfecho, y me lleva hasta el tejado, donde 48 aerodeslizadores recogen a los tributos. El avox me lleva hasta el mío, y me sonríe y me levanta el pulgar, deseándome suerte. Stela viene a despedirse.
-          -Buena suerte, Haymitch. Que sepas que eres el tributo con más posibilidades de ganar que he tenido. No es por que seas más fuerte que los demás, si no porque eres más listo que ellos.
-         - Gracias. ¿Un último consejo?-le pregunto.
-          -Sí- me responde-. Sigue vivo.
Me quedo mirándola, intentando averiguar si está de roma, pero está muy seria. Asiento.
Me monto en la escalera del aerodeslizador y una corriente eléctrica me paraliza. Cuando  llego arriba, un hombre me dice que me va a instalar un dispositivo de seguimiento. Yo intento hablar, pero aún sigo paralizado. Cuando ya me lo ha puesto, me indica que he de esperar en una salita hasta llegar a la arena. Me ofrecen un tazón de chocolate caliente y yo lo acepto, agradecido.
Espero una media hora hasta que un avox me guía hasta la sala de lanzamiento. Ahí espero otros 15 minutos hasta que una voz nos indica que tenemos que subir al dispositivo de lanzamiento. Me subo en él y doy un último adiós al mundo tal y como lo conozco ahora, y aprieto mi viejo medallón entre mis frías manos. A partir de ahora ya nada será igual. Aunque gane los juegos, tendré que ser mentor de 2 tributos año tras año, y probablemente mueran todos. Aunque no me engaño: sé que no voy a ganar los juegos. La única idea que me anima a intentarlo es el recuerdo de la sonrisa de Sarah. Como la echo de menos.
La plataforma sube y me encuentro con el paisaje que menos me esperaba encontrar: un prado precioso, lleno de flores bellísimas. El cielo es azul celeste, con muchas nubes esponjosas. Huele muy bien. Los pajarillos cantan.Elevo las cejas de placer un instante, pero luego vuelvo a recuperarme.
-Señoras y señores, ¡que empiecen los quincuagésimos juegos del hambre!- suena la voz de Claudius Templesmith.
Tengo 60 segundos para escoger mi estrategia, decicir si ir a la Cornupcia o no. Giro la cabeza, a un lado hay una montaña, y al otro un bosque. En medio, está la Cornupcia, tan dorada como siempre.  Veo que todos los tributos se han quedado hipnotizados con el paisaje. Esta es mi oportunidad.
 Cuando suena el gong, salgo pitando, cojo un par de cuchillos ,  una lanza y una mochila de suministros que debe pesar unos 15 kilos. Cuando me he adentrado en el bosque, la mayoría de los concursantes aún no han salido de sus puestos. Sonrío con suficiencia. Ya les llevo ventaja, y a juzgar por el peso de la mochila, bastante. Corro como si me llevara el diablo y me adentro en el bosque. Hoy buscaré agua y comida, mañana pensaré un plan.

martes, 17 de abril de 2012

Cap 11

Tributos, capitulo 11, capitulo 11, tributos. Y ahora que ya os conoceis, disfrutad de la lectura!





Después de la sesión con Stela, me reúno con Katie. Ésta, tras oír cual será mi personalidad, me enseña a comportarme como tal. Sonrisa arrogante, burlarme de los demás tributos, cosas así. Tras dos horas más leves de lo que había pensado que iban a ser, Sky viene y me enseña mi traje para las entrevistas. Es un traje negro con una camisa roja. La verdad es que no es nada original, pero bueno, qué se le va a hacer.
                Me quedo esperando en una salita, donde más tributos esperan. Cuando por fin han llegado todos, el espectáculo comienza. Me tengo que tragar las entrevistas de todos los tributos. Me sorprende ver que no estoy nervioso. Sube Sheila, y su actitud no queda del todo clara. Amable, supongo. No tiene que actuar: ella es así por naturaleza. Maysilee intenta ser astuta. Marlen se limita a responder las preguntas. Cuando llega mi turno, la mayoría de la gente del Capitolio ya está aburrida: ya han visto 47 entrevistas, a tres minutos por entrevista, unas dos horas y media. Me siento en la silla, y Caesar, que este año lleva el pelo  verde, me presenta.
                -Bueno, Haymitch, ¿qué te parece que los juegos tengan un cien por cien más de competidores de lo normal?-me pregunta Caesar.
                -No veo la diferencia- respondo, encogiéndome de hombros-. Seguirán siendo estúpidos al cien por cien, como siempre, así que supongo que las oportunidades vienen a ser las mismas.
Esbozo una media sonrisa, y el público se echa a reír. He hecho bien en escoger la mordacidad y la arrogancia, porque esta actitud es la que más patrocinadores me va a ceder.
Me hace unas cuantas preguntas, y yo respondo con la misma chulería. Cuando suena el zumbido, la gente del Capitolio (que ha vuelto a recuperar el ánimo) se queja. Caesar se despide y el programa termina.
                Todos me felicitan, a mí y a Maysilee, porque somos los que mejor hemos estado. Cenamos y  vemos las repeticiones. Katie comenta que me ha conseguido unos cuantos patrocinadores. Esto me alivia. Mañana estaré en la arena, y toda ayuda es necesaria. Aunque sea de unos ricos esnobs del Capitolio.


PD: lo siento tributos, pero como la mayoría de vosotros, el viernes me voy al estreno de la película, así que ese día no habrá capítulo!! i'm so sorry :(

lunes, 16 de abril de 2012

Capítulo 10


Al día siguiente nos levantamos y nos vamos a desayunar. Esto está empezando a convertirse en una rutina. Una rutina que acabará mañana cuando vaya a los juegos. Desayunamos manjares y Sheila me dice que empezará conmigo dentro de dos horas. Ahora intentará buscar la personalidad que presentará Marlen en la entrevista. Katie tiene hora con Sheila, así que Maysilee y yo nos vamos al tejado.
Nos sentamos en la hierba y nos quedamos en silencio. Maysilee evita mirarme a los ojos. Al cabo de un silencio incómodo, Maysilee habla.
-Haymitch,- me susurra. Parece dudar de preguntármelo.- ¿Tú de verdad quieres a mi hermana?
- Si- respondo.
Maysilee, asiente con un nudo en la garganta y sale corriendo con lágrimas en los ojos. Yo la sigo, pero cuando llega a su habitación cierra de un portazo. Aún me queda 1 hora hasta empezar con Stela, así que me quedo en mi habitación observando las vistas. Es una suerte que sea del distrito 12, porque nuestra planta es la que está más alta, y tenemos las mejores vistas del Capitolio. Pido oca con algo llamado foie-gras y me lo como en el balcón. Al cabo de un rato indeterminado viene un avox que me tira de la manga. Supongo que me está pidiendo que le siga. Lo hago, y me acompaña a una habitación, donde Stela aguarda mi llegada en un sofá. Me siento.
Al cabo de las dos horas siguientes hablamos de cómo será mi actitud. Al final acordamos que seré un arrogante que cree que puede ganar los juegos sin problemas. Supongo que a los patrocinadores les hará gracia. Pero esa no es mi  personalidad. Vale que yo no sea  un tipo muy cariñoso, pero no soy arrogante. Pero como esa actitud es la que más gusta, me resisto sin rechistar. Haré todo lo que sea para regresar a casa y estar con Sarah. Lo que sea.

domingo, 15 de abril de 2012

Podeis comprar el pinsajo online!

Bueno, para quien quiera un pinsajo y no pueda comprarlo por lo que sea, aqui os dejo una web, que los venden mas baratos que en el fnac
http://www.vistoenpantalla.com/pin_the_hunger_games_(los_juegos_del_hambre)_mockingjay-ref_34124.html
ya sé lo que voy a pedir por mi cumpleaños >.<

Capítulo 9

Bueno, aquí está el cap 9, espero que os guste :P


Los tres días de entrenamiento pasan muy rápido. Como sospechaba Stela, los profesionales me ofrecen unirme ellos, pero yo declino la oferta. No paso demasiado tiempo en los puestos de conseguir comida, puesto que al parecer, en la arena va a haber el tipo de bosque que yo ya conozco muy bien.
Descubro que se me daba muy bien la pelea cuerpo a cuerpo, y tampoco se me da mal lanzar cuchillos. Voy a todo tipo de puestos, desde hacer un fuego hasta camuflaje. A Marlen se le da muy bien reconocer plantas comestibles, así que se tira los tres días en ese puesto. Maysilee es buena con el arco, y Sheila parece disfrutar mucho con el puesto de camuflaje. En la sesión privada con los Vigilantes, me dedico a lanzar cuchillos y a cortar cabezas con la espada, que tampoco se me da nada mal.
Después de la sesión, vamos a cenar para ver las puntuaciones. Me sorprende ver que Marlen obtiene un 6. A saber que les enseñó a los Vigilantes. Maysilee tiene un 7, y Sheila obtiene un 4. Yo tengo un 9. Todos me felicitan. ¿Un 9? Vale, no lo hice nada mal, pero tanto como un nueve… Cenamos y nos vamos  dormir. Mañana tendré 2 horas de ‘’entrenamiento’’ con Katie, y otras dos con Stela. El resto del día lo tendré libre. Bien, lo que más me apetece es estar soportando cuatro horas a mi querida mentora y a Katie. Con un suspiro de resignación, me acuesto en la cama y me duermo casi en seguida. Odio esto. ¿Por qué habré salido elegido en la cosecha? La suerte estaba de mi parte. Un chico de la Veta, Sam, tenía 40 papeletas. Yo tenía 7. Es injusto. La tiranía del Capitolio es injusta. Me duermo intentando pensar un plan para quitarle el mando al Capitolio, para restregarle en la cara sus endemoniados Juegos del Hambre. Una rabia se apodera de mí. Una sed de venganza que no se verá satisfecha hasta haber vencido al Capitolio.


PD: Solo quedan 5 díaaaaaaaas!!!!!!!!!!

sábado, 14 de abril de 2012

Capítulo 8

Pues nada, aquí el capítulo 8, disculpad que sea tan cortito, pero sigo algo pachucha aúna. Como simpre os digo, disfrutadlo:




Me voy a mi cuarto en el centro de entrenamiento con Marlen, y Stela nos dice que hay que estar listos para la cena en 30 minutos. Limpio a Marlen y a continuación me ducho yo,  y aunque es un poco pronto vamos a cenar. Cuando llegamos, vemos que todo el mundo está allí. Sky está de pie, puesto que sus extravagantes alas no caben en la silla. No puedo evitar esbozar una sonrisa, aunque más tarde un avox le trae un taburete. La comida es exquisita: sopa de champiñones, chuletas de cordero muy especiadas y con algo llamado mostaza, pavo relleno, y de postre algo que ni sé nombrar. A continuación nos vamos a una sala que está al lado de esta, para ver la repetición del desfile. La verdad es que pensaba que nuestros trajes no eran muy feos: pero es todo  lo contrario. Individualmente no son demasiado horrendos, pero en comparación con esos trajes tan bonitos de los profesionales, parecemos bobos. Los comentaristas no hacen mucho por ayudar. Stela apaga la televisión con un suspiro.
-En fin-comienza-.Iros a dormir. Mañana será un día importante. Mejor será que estéis descansados.
Asentimos, y nos vamos a dormir. Deseo buenas noches a Maysilee y a Sheila, y me voy con Marlen a nuestro cuarto. Nos acostamos y veo que a Marlen se le cierran los ojos instantáneamente. Pero yo tardo muchísimo en dormirme. Mañana tendré que enfrentarme a los profesionales, y  esto me aterra. Sé hacer algunas trampas: mis amigos Gren Hawthorne y Trevor Everdeen me han enseñado a cazar y a recolectar. Creo que no pasaré demasiado tiempo en estos puestos: pero me acercaré por si acaso. Con estos pensamientos me duermo, preocupado, por el día de mañana.

viernes, 13 de abril de 2012

Lo siento chic@s!!

Lo siento tributos, pero hoy no voy a escribir capítulo,tengo un constipado de caballo(cita textual del médico) y tengo que pasarme todo el día en la cama vagueando.De hecho, mi madre me ha prohibido el  ordenador, pero le he suplicado y me ha dejado escribiros este mensajito (ahora mismo me está mirando con cara de mala leche xD)
Pero para compensar mañana os lo haré un poquito más largo ok??
Ah, y otra cosa: si veis una imagen de haymitch que consideréis más bonita que la que tengo ahora, ponédmela y tal vez me la ponga.
Muchas gracias y lo siento  u_u

jueves, 12 de abril de 2012

Capítulo 7, con parodia!

Pues nada, aquí os dejo el cap 7, y al final la mejor parodia que he visto de los juegos del hambre. Es la caña!!


Marlen y yo seguimos a Sky, que nos conduce a una habitación con unos avox, que nos ayudan a ponernos nuestros trajes. Bueno, no es el traje más original que he visto, pero tampoco es demasiado horrible. Básicamente consiste en un  peto que intenta imitar a un mono de minero, que está muy holgado  y nos deja el pecho al descubierto (cosa que no me gusta nada), un casco con un foco y un pico de minero. Nos ensucian la cara con un poco de hollín y nos llevan al  establo donde están las carrozas y los caballos. Veo a Sheila y a Maysilee, que llevan lo mismo que nosotros, solo que su peto está muy ceñido. La verdad es que están bastante guapas.
Nos montamos en el carruaje, Maysilee y yo en  la parte delantera, Sheila y Marlen en la parte trasera. Veo a unos cuantos tributos más, y me alegra comprobar que no tenemos los peores trajes ni mucho menos. Los del distrito 3 van vestidos de…¿ordenadores?. Los del distrito 7 van de tronco de árbol. Es horrendo. La verdad es que este está siendo uno de los años con peores trajes. Los profesionales van muy guapos, como siempre.
Empieza el desfile. Cuando salen los tributos del 1 suena un rugido atronador: el público los adora, como siempre. Pasan los distritos, el 4, el 8 hasta que nos toca a nosotros, y los caballos emprenden la marcha.
La gente nos aplaude, y muchas chicas gritan mi nombre y el de Marlen. Yo saludo con la mano con una expresión de suficiencia. Marlen parece encantado, lo sé porque le veo en las televisiones gigantes que hay en las calles del Capitolio. La verdad es que no estamos demasiado mal,  y en mi interior agradezco a Katie lo que ha hecho por nosotros.
El desfile acaba y el presidente Snow nos da su habitual discurso, del que no me entero de nada. En mi interior ha surgido una chispa de esperanza, porque voy a conseguir patrocinadores, y tal vez tenga una remota posibilidad de ganar los juegos. Simplemente tengo que ser más listo que los otros tributos. El desfile acaba y Stela, Katie, Sky y Artemisa(la estilista de Sheila y Maysilee) nos alaban, nos felicitan y nos dan palmaditas en la espalda. Stela me mira orgullosa. Sabe que soy el único de nosotros  4 que tiene una ínfima posibilidad de ganar los quincuagésimos juegos del hambre.



miércoles, 11 de abril de 2012

Cap 6 n_n

Pues eso, el cap 6, disfrutadlo( como siempre os digo)




                -¡Hola!- me saluda un hombre con su horrible acento.- Yo me llamo Tein.- Este tal Tein tiene un aspecto terrorífico: está pálido como la leche, el pelo engominado hacia atrás y dos dientes afilados. Sus ojos tienen  la pupila inusualmente grande, casi no se le ve el iris.- ¿Te gusta mi look? Lo he sacado de unos personajes mitológicos de nuestros antepasados, los vampiros- añade con una sonrisa espeluznante que me eriza el vello de la nuca.
                La segunda persona que me saluda es Vanstri, una mujer bajita y delgada que simplemente lleva un vestido recubierto de flores (sospecho que son falsas, o al menos alteradas; ninguna flor es de un amarillo tan fosforito), y muy poco maquillaje,  no puedo evitar pensar que es bastante atractiva.
                Luego me presentan a Estril, un avox al que le descubrieron unos asombrosos poderes de maquillaje y preparación de tributos; como su ofensa se descubrió que no era demasiado grave, le dejaron trabajar aquí. Al fin y al cabo, hay el doble de tributos y están escasos de personal.
                Primero me duchan y me ponen tantos jabones que pierdo la cuenta, luego me depilan pecho, axilas, espalda y brazos (pensé que como era chico no tendría que soportar la depilación, pero todo en esta ciudad es una completa locura). Luego me ponen un aceite en el pecho que me hace brillar.
-Bueno, tú te has perdido lo peor. A tu compañero  vamos a tener que inyectarle botox, para que sus abdominales y sus pectorales se noten más- me aseguran muy serios.
Al cabo de un rato me dejan para preparar a Marlen, que suelta quejidos de dolor en un diván a unos 5 metros del mío, y yo espero a mi estilista durante unos 15 minutos. Cuando ya estoy a punto de quedarme dormido, una voz me sobresalta.
-Hola- me saluda él con  una voz increíblemente fuerte y poderosa.-Me llamo Sky, y soy tu estilista.- Cuando abro los ojos para mirarle me parece estar viendo a un ángel. Mi estilista tiene implantadas unas alas blanquísimas y con plumas en la espalda. Le miro embelesado y él sonríe, al parecer le gusta que se fijen en su original apariencia.- Bueno, venid Marlen y tú, os enseñaré vuestro trajes.- No sé por qué, pero Sky me da mala uva. Parece muy arrogante y superficial. Pero aún así le sigo, recordando lo que me advirtió Stela de oponerme a los estilitas.

martes, 10 de abril de 2012

Capítulo 5 (un poco corto por que quería darle un cap entero a los estilistas)

Sorry que sea tan corto, pero quería darles un cap entero a los estilistas. No olvideis darme ideas para el traje de los tributos del distrito 12!!



Noto que un chorro de agua fría me corre por la cara, y me despierto bruscamente.
-¡Arriba, Haymitch!- me grita Stela, riéndose.-Hay que ver lo profundo que tienes el sueño, ¿eh?
Gruño una serie de improperios mientras me levanto, y me voy a la ducha. Cuando me estoy lavando la cara, oigo a Stela que me grita:
-¡El desayuno comienza en 10 minutos!
-¡De acuerdo!- le respondo, porque suelo estar de mal humor cuando me despierto por las mañanas.
Me ducho en menos que canta un gallo y me pongo una camisa blanca y los mismos pantalones de anoche, porque las demás telas pican un horror. Después, ayudo a Marlen a vestirse, pero no le ducho, ya le pondrán suficientes potingues en el Capitolio.
Cuando vamos a desayunar, veo una larga mesa repleta de manjares que podría alimentar a una familia dos semanas. Cojo leche( no es leche de cabra, como la de casa, si no leche buena, de vaca) con cacao en polvo, unos bollos crujientes por fuera pero blanditos por dentro, tostadas con mantequilla, y algo llamado batido que al parecer es leche con frutas en puré mezclado en una batidora( el nombre es algo obvio). Como hasta reventar y veo que, Marlen, como de costumbre, ha cogido exactamente lo mismo que yo. Sheila come unos bollos rellenos de chocolate como si le avergonzara estar allí. Maysilee bebe café, lo he probado antes pero no me gusta nada.
-Bueno, hagan lo que os hagan los estilitas, no debéis protestar- nos advierte Stela cuando todos estamos llenos.
- La  verdad- dice Katie- es que me he esforzado para que os cojan unos buenos estilitas, y os han tocado unos que no están demasiado mal. 
Maldigo para mis adentros. Todos los años, el distrito 12 tiene unos trajes horribles para los tributos. No creo que este año sea diferente.
- ¡Mirad!- exclama Marlen- ¡Hemos llegado al Capitolio!
Aunque no me guste admitirlo, vamos los cuatro como unas balas a las ventanas para ver lo que nunca ninguno de nosotros ha visto antes. Edificios enormes, fuentes de agua cristalina, gente vestida de ropa extravagante y con colores extrañísimos y antinaturales… Es precioso, a la vez que raro.
Bajamos del tren y unos avox nos acompañan a una habitación blanca con dos puertas. Sheila y Maysilee se van por la de la derecha, Marlen y yo por la de la izquierda. Espero que no crean que la última moda sea ir como Dios nos trajo al mundo.

lunes, 9 de abril de 2012

Traje de Haymitch

Bueno, chaval@s, necesito vuestra cooperación. No sé que traje poner al distrito 12( en el lo de en llamas dice que tienen un atuendo minero horroroso, pero la verdad es que es idea no me atrae nada), y me gustaría que me ayudarais. Si no, pues pondré eso, que tienen el traje horrendo ese.
Muchas gracias por vuestra ayuda :D

Capítulo 4

Capítulo 4!!! Espero que os guste :P


Me limpio con la servilleta. Me he hartado de comer, y estoy lleno. Miro a mis acompañantes y veo que Marlen ha cogido exactamente lo mismo que yo en cuanto a comida. No sé por qué, pero esto  me irrita bastante. Cuando todos acabamos de tomar el postre, una tarta de chocolate con algo llamado nata montada, vamos al salón  para ver las repeticiones de la cosecha. Como sospechaba, los tributos de los distritos profesionales son una auténtica mole de músculos. De acuerdo, yo soy fuerte y alto, pero eso no es normal. No es ético entrenar así a unos niños para una matanza. Me quedo con algún tributo que otro: una chica que se presenta voluntaria en el distrito 1, un chico que se echa a llorar en el distrito 6, un chico de 12 años en el 8. Cuando llega el distrito 12, me alegra ver que parezco arrogante e independiente. En cambia, Marlen parece débil y asustado, y Sheila está a punto de llorar. Maysilee parece confusa, bueno, como casi todo el mundo.
-Bien, Haymitch, tal vez los profesionales te pidan unirte a ellos- me comenta Stela, tras apagar la televisión.-Ni se te ocurra aceptar. Te verás con un cuchillo en la espalda al segundo día. En cuanto a los demás, si queréis sobrevivir a los primeros día, deberíais haceros algún que otro aliado. Si sobrevivís al baño de sangre del primer día en la Cornucopia, claro-añade con un destello en los ojos.
Pensaba que la franqueza de Stela les iba a amedrentar, pero veo a Sheila y a Maysilee asentir seriamente. Marlen le mira con su habitual expresión indescifrable.
-Tú tienes más experiencia que nosotros, aconséjanos algo más- pide Sheila con una vocecilla trémula.
-Bueno-empieza Stela- yo a vosotros tres os aconsejaría salir pitando del baño de sangre y usar como arma una piedra afilada. Y tú, Haymitch- dice dirigiéndose a mí-; tú podrías arriesgarte a coger algo de la Cornucopia, pero salir en cuanto  puedas. No sé, un cuchillo o algo, y después irte a toda leche de allí. Después tendréis que buscar agua (no vais a durar ni dos días sin ella). Pero ya hablaremos de esto tras ver que tal vuestro primer día entrenando. Ahora, id a dormir; mañana es vuestro gran día.
Nos vamos los cuatro, agotados. Marlen me pide que le ayude a ponerse el pijama, y yo lo hago. No puedo negárselo, hay muchísimas probabilidades de que él esté muerto el primer día de los juegos.
-Muchas gracias, Haymitch. Eres un buen amigo- me susurra cuando apago la luz. ¿Amigo? ¿Es que no se da cuenta de que dentro de unos días tendremos que matarnos entre nosotros?
-De nada-respondo, porque estoy luchando por no explicarle los terribles sucesos a los que se tendrá que enfrentar. Ojalá muera sin sufrir. Con estos pensamientos, me sumerjo en torrente de imparables pesadillas.

domingo, 8 de abril de 2012

Bueno, este es un vídeo de Mainstay Productions, es una compañía de bajo presupuesto que ya ha hecho otros cortos como la miniserie de Finnick y Annie,y han hecho los juegos que estoy narrando.
Es un poco sangriento, no apto para gente sensible.

Capítulo 3

Pues nada, aquí está el cap 3, disfrutadlo!!!!


Me despierto, bostezo sonoramente y miro a mi alrededor. Veo a Marlen, que me mira con una expresión indescifrable.
-          Me ha dicho Stela que te despierte, que la cena es en una hora. Ah, y no sé cómo va la ducha. ¿Me ayudas?- me dice.
Le miro un rato, y la compasión se apodera de mí. El pobre difícilmente conseguirá patrocinadores, porque ningún patrocinador con dos dedos de frente ayudaría a un niño simplón.
                -Claro.- Podría haberle pedido ayuda a un avox, pero prefiero hacerlo yo solo. Me tiro media hora programándole la ducha, ayudándole a abrocharse los botones de la camisa y atándole los cordones. Cuando ya está limpio y aseado, le propongo el ir al vagón comedor, y él asiente, obediente. Está dispuesto a hacer todo lo que yo le diga. Aunque es un poco insensible por mi parte, esto me aterra. Si tengo de aliado a Marlen, las probabilidades de que gane los juegos son muy bajas. Aunque es probable que no pase del primer día.
                Me ducho y me pongo una camisa azul marino, lo que me recuerda a los ojos de Sarah. Siento una punzada de nostalgia. Hace tan solo unas horas nos hemos besado. Cuando salgo de la ducha, veo a Marlen esperándome. No sé por qué, pero me recuerda a un perrito, siguiéndome a todas partes. Vamos hacia el vagón y  ahí vemos a Sheila, a Stela, mi mentora (ganó los juegos hará unos 30 años cuando tenía tan solo 13 años), a Katie y a Maysilee. Es tan asombrosamente parecida a Sarah, que me invade una oleada de melancolía.
                -Ah, estáis aquí –dice Stela.-Perfecto, me estaba muriendo de hambre.
                Me siento al lado de Sheila y veo que está luchando por no llorar. Es una chica tranquila, a la que le encantan los niños y los animales, y que siempre está ayudando a los demás. Ojalá no tenga que matarla. Ojalá no tenga que matar a nadie. Pero eso es prácticamente imposible. Esto son los Juegos del Hambre. Mientras los avox nos sirven la comida (que está exquisita), siento una oleada de odio hacia el Capitolio y el presidente. ¿Por qué? ¿Cuáles son sus motivos para enviar a la muerte todos los años a unos críos que no han hecho nada? No lo comprendo. Se lo haré pagar. No sé cómo, pero pagarán por lo que están haciendo.

sábado, 7 de abril de 2012

Afiliadme con esta imagen!!
(no sé si esto de las afiliaciones es mutuo, pero quien me afilie, lo mismo haré yo con el :D)

Capítulo 2 ^^


Aquí está el segundo capítulo, disfrutadlo 

           Aunque me sienta mal decirlo, una oleada de alivio me corroe. Al menos no es ella. Sarah y yo nunca hemos sido novios, pero hablamos mucho. Bueno, en realidad el que habla soy yo, porque ella es muy tímida, casi nunca me mira a los ojos y suelta risitas todo el tiempo. Yergo la cabeza y me preparo para oír los nombres de los chicos. El primero es Marlen Grash, un chico algo simplón de la Veta. El segundo soy yo.
           Maldigo mi suerte mientras Marlen y yo subimos las escaleras. A él se le caen las lágrimas, pero yo no me permito ese lujo. Mantengo la cabeza alta y con una actitud de suficiencia. Se me da bien actuar, y voy a dar una buena actuación a la gente del Capitolio. Katie pide voluntarios, y una parte de mí pide que Sarah  no se presente voluntaria. No lo hace. Está llorando en el hombro de una de sus amigas, una comerciante hija de médicos. Nos llevan hasta el Edificio de la Justicia, y nos dejan en una sala para despedirnos de nuestros seres queridos. Espero unos 15 minutos cuando entran mis visitas.

Primero entran mis padres. Me abrazan y me besan, y mi padre me da un viejo medallón que tiene escrito nuestro apellido: Abernathy.
-Pensaba dártelo cuando te casaras- me dice, con lágrimas en los ojos-. Pero creo que este es un mejor momento.
Mi madre va decirme algo, pero  los agentes de la paz se la llevan. La siguiente visita me sorprende: es Sarah Donner.
-Oh, Haymitch- dice, y me abraza. Vale, hay confianza entre nosotros, pero esto es demasiado. Empieza a sollozar en mi hombro. Yo intento consolarla como puedo. No tengo hermanos, pero supongo que me sentaría mal ver que uno va a los juegos.Especialmente cuando habrá el doble de adversarios. Cuando parece que se ha calmado, me mira a los ojos. Son de un azul precioso. Me mira un rato que parece interminable y me besa. Bueno, he de admitir que no es mi primer beso, pero es el más dulce que me han dado. Una vez besé a la hija del panadero a cambio de un bollo. Con ese beso no sentí nada, pero esto es diferente. Cuando nuestros labios se separan, descubro que es por que un agente de la paz, que me mira con cara de compasión, le dice a Sarah que ha de irse. Ella me dice adiós y se marcha. Puedo imaginarme su dilema: no sabe si prefiere que gane yo(supongo que le gusto, ahora le veo el sentido a esas risitas tontas) o su hermana gemela. Me compadezco de ella. Un agente me escolta hasta el tren de los tributos, y desde la ventanilla veo a mi familia despidiéndose de mí y a un  enjambre de cámaras que graban un primer plano de mi cara. Le doy un último adiós a mi distrito y me voy a mi cuarto. Me entierro en las sábanas y me sumerjo en el mundo de los sueños.

viernes, 6 de abril de 2012

Capítulo 1


Bueno tributos, quiero que sepáis que es mi primer fan-fic, y espero que os guste, Intentaré subir uno al día (estoy hasta los topes de exámenes y trabajos de s.santa u.u).


Abro los ojos lentamente y miro a mi alrededor. Tardo un poco en asimilar dónde estoy: en mi pequeño cuartito; a salvo, no en la arena de  los juegos. Nunca he sentido demasiado miedo hacia la cosecha y los Juegos del Hambre, pero este año es diferente. Al ser los quincuagésimos juegos del hambre, se celebra el vasallaje de los veinticinco; por lo que algo especial ocurrirá. El año pasado los ciudadanos de los distritos debían votar a los tributos, en vez de ser escogidos al azar. Este, el número de tributos se duplicará. Es decir, en vez de haber 23 muertes(al parecer al Capitolio no le parecen suficientes) habrá 47. Esto significa que mis probabilidades de salir elegido serán el doble que anteriores veces, además de que este año cumplo 18 años y mi nombre ya ha entrado  7 veces en la urna. En el fondo sé que otros chicos de la Veta no han tenido tanta suerte como yo: ellos han de pedir teselas si no quieren morir de hambre. No saldré elegido. Es surrealista.
Me preparo un desayuno que consiste en gachas de avena y leche de cabra. Mi tío Joel, al que llaman hombre de las cabras, me regaló una cuando tenía 6 años. No me entusiasman los animales, pero su leche es excelente.
Mi madre me manda a hacer unos recados: comprar huevos, cuerda, cosas que se necesitan en una casa. Como sabe que estoy algo asustado, me dice que puedo comprarme algo con el poco cambio que sobrará. Le blindo mi sonrisa más sincera y me marcho. Mis padres me protegen de todas las maneras que pueden, pero nada pueden hacer contra la cosecha. Al menos yo no tengo que pedir teselas.
Cuando vuelvo me pongo mi mejor traje y marchamos hacia la plaza. Nos encontramos con la familia Donner, y vamos juntos. Una de las hijas, creo que es Sarah (son gemelas y me cuesta diferenciarlas) me desea suerte con una tímida sonrisa.
-Buena suerte a ti también- le respondo, sonriendo también. Ella se ruboriza y va corriendo junto a su hermana. Parpadeo, extrañado. No comprendo a las mujeres.

Llegamos a la plaza, y nos colocamos en las zonas delimitadas que nos indican los agentes de la paz. Una mujer del Capitolio, Katie, nos desea suerte con su irritante acento. Nos recuerda que este año irán 48 tributos a la arena. Se acerca a la urna de las chicas, y saca dos papeletas. Lee la primera con voz alta y clara: Sheila Bursti. Una chica de la Veta. A continuación lee el segundo nombre: Maysilee Donner.
 No es Sarah. Es su hermana gemela.